Estudian impacto ambiental de turismo residencial en Quintana Roo

Un grupo de académicos del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) desarrollan un sistema de monitoreo con el objetivo de conocer el impacto ambiental del turismo residencial por parte de extranjeros en el estado de Quintana Roo.

La investigación pretende descubrir los efectos de la presencia de ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y Europa, quienes hacen de México su destino de residencia, la mayoría tras su jubilación, dijo el líder del proyecto Diego Armando Casas Beltrán, en una entrevista con la Agencia Informativa del Conacyt.

El turismo residencial en México creció en los últimos años en los destinos de playa y hasta ahora se desconoce el impacto sobre la calidad del agua en los acuíferos, indicó el también integrante de la Unidad de Ciencias del Agua del CICY.

Comentó que esta situación se debe a que la mayoría de los asentamientos habitacionales no están conectados a la red de agua potable o al alcantarillado, o bien, no son identificados como viviendas para turismo residencial.

En la mayoría de los casos analizados, las viviendas obtienen el recurso hídrico a través de transportistas privados y extracción directa, luego tratan el agua en fosas sépticas que generan escurrimientos, lo que provoca contaminación fecal.

Por ello, enfatiza, es necesario desarrollar mecanismos eficaces para identificar las áreas donde la escasez, calidad o mala gestión del agua puedan afectar el desarrollo del recurso o tener consecuencias ambientales.

"Yo ya lo venía trabajando en consultoría porque hacía estudios de impacto ambiental para la construcción de ese tipo de viviendas. Desde ahí nació mi inquietud, porque si cada casa de manera puntual no producía, aparentemente, casi ningún efecto, ¿qué pasa si juntamos varias casas con efectos residuales?", dijo Casas Beltrán.

"Además detecté que estas residencias no están conectadas a la red de agua potable ni de drenaje, pues tienen fosas, produciendo filtración y contaminación. Este problema también lo veo en la península, sobre todo en Quintana Roo", añadió.

En su actual pesquisa en la Riviera Maya, Casas Beltrán no encontró los estudios sobre vulnerabilidad hídrica de los asentamientos habitacionales, pues estos se centran en la contaminación en las costas o en efectos físicos de su extracción.

Por ello, el investigador consideró que este sondeo permitirá generar un monitoreo temprano de la problemática que ayude a brindar información más amplia para las autoridades encargadas de dar permisos.

"Si tenemos un programa de monitoreo adecuado, si identificamos las fuentes y cómo están, nos permitiría tener un sistema de alerta temprana que evitaría graves problemas a los tomadores de decisiones", indicó.

El catedrático, que tiene como líneas de investigación la calidad, uso sostenible y gestión integral del agua, dijo que en este trabajo comenzó a recabar datos sobre la situación que prevalece en la comunidad de Akumal, Quintana Roo.

"Es la única comunidad que he encontrado con red de agua potable, ahí identificamos que es zona turístico-residencial y vamos a empezar a trabajar para identificar el consumo, porque si logro caracterizarlo bien voy a poder extrapolar la información en sitios que no tienen conexión a la red, con el fin de formular propuestas de manejo y gestión integral del agua", apuntó.

Con ese objetivo, el especialista realizó la delimitación de la zona y llevó a cabo algunos sondeos sobre la percepción social del turismo; ahora, está por hacer una caracterización y un monitoreo de la calidad del agua de los vertidos en la zona.

Las pesquisas científicas incluyen tópicos como la química del agua, bacteriología, biología y ecología de microorganismos, pero también está conformada por aspectos sociales y económicos.

Lo anterior es para genera una alerta temprana sobre este fenómeno que se da en las costas de la península de Yucatán, pero también está presente en las de Baja California Sur, recordó.