SIP pide a justicia de EUA desestimar cargos contra periodistas

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) hizo hoy un llamado público a la justicia de Estados Unidos para desestimar cargos criminales contra dos periodistas, detenidos mientras cubrían las protestas del año pasado en la ciudad de Ferguson.

Wesley Lowery de The Washington Post y Ryan Reilly de The Huffington Post, fueron acusados por presunta "interferencia y violación de propiedad" en la cobertura de las protestas de Ferguson, Missouri, tras la muerte del afroamericano Michael Brown por un policía.

Lowery y Reilly recargaban sus teléfonos celulares en un restaurante el 13 de agosto de 2014, cuando fueron detenidos por la policía. Los periodistas declararon que fueron maltratados, amenazados, esposados y no se les respondía sobre las razones de su detención.

El presidente de la SIP, Gustavo Mohme, expresó que "estamos esperanzados que el tribunal desestimará las acusaciones y el proceso, por cuanto los periodistas se encontraban en Ferguson en búsqueda de información sobre una situación de interés nacional e internacional".

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa, Claudio Paolillo, recordó que el año pasado, 48 organizaciones enviaron "una carta a las autoridades policiales de la ciudad y el estado reclamando por la detención y por la obstrucción del trabajo de la prensa".

"Interferir con el reporte de importantes controversias públicas es un signo revelador de un gobierno que está tratando de encubrir sus propias acciones", dijo por su parte Bruce Brown, vicepresidente para Estados Unidos de la Comisión de Libertad de Prensa.

"Acusar judicialmente a periodistas por cubrir una historia, envía una clara señal de que la policía no quiere que sus acciones sean documentadas. Los fiscales no tienen ninguna excusa para formular cargos a los periodistas cuando no se respetaron sus derechos", dijo.

La audiencia de Lowery ante un tribunal de San Luis, capital del estado, está prevista para el 24 de agosto, mientras que Reilly aún no había recibido citación judicial. Los periodistas enfrentan un año de cárcel y una multa de mil dólares.