Hay mucho Rafael Solana por descubrir, asegura Raquel Huerta-Nava

Rafael Solana (Veracruz, Veracruz, 7 de agosto de 1915-Ciudad de México, 6 de septiembre de 1992) se caracterizó por su escritura, pulcra, precisa, directa, luminosa y amena, cuya capacidad creadora colocó al teatro mexicano en su justa dimensión y ubicación.

Otras aportaciones del poeta, ensayista, cronista, novelista, dramaturgo y periodista Rafael Solana, cuyo homenaje nacional por el centenario de su nacimiento inició anoche en el Museo de la Ciudad de México, "son sus crónicas periodísticas, que son al mismo tiempo sus crónicas de vida, que él publicó en El Universal, de 1929 a 1992".

Así se expresó la escritora e investigadora Raquel Huerta-Nava, en entrevista con Notimex, al comentar el devenir profesional de Rafael Solana, "ese brillante escritor relegado porque no se le ha dado la importancia que merece como parte integral de la generación a la que pertenecieron Octavio Paz y 'El gran cocodrilo' Efraín Huerta".

Añadió que desde joven, Solana tuvo una enorme capacidad de observación, sentido del humor y agudeza, que unida a su elocuencia al expresar sus opiniones y críticas, lo hicieron un hombre congruente al que hay que recuperar, "porque hasta hoy no está bien investigado ni compilado; debemos releerlo y conocerlo mejor para ponerlo en su lugar".

Hay mucho Rafael Solana por descubrir, subrayó la entrevistada, al tiempo que elevó su deseo porque pronto se editen más libros sobre ese personaje. Mientras, habló de "Un país de luz. Crónicas", en el que reunió textos sobre México, en ese género periodístico, escritos por Solana. La obra fue editada por MarVar Ediciones y la Secretaría de Cultura.

Incansable investigadora de diversos autores que le han dado a México identidad literaria, Raquel Huerta-Nava, precisó que con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la Universidad Veracruzana y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el homenaje a Rafael Solana inició con tres publicaciones únicas.

La segunda pieza es "Tres puntos cardinales: Poesía, novela, teatro", compilada por Claudio R. Delgado y publicada bajo el sello de la Colección Popular del Fondo de Cultura Económica (FCE), en coedición con el Conaculta y el Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC), la cual habla de los géneros que Solana tuvo como sus puntos fundamentales.

Delgado coincidió con Huerta-Nava en que ya es tiempo de rescatar y revalorar la obra que Rafael Solana dejó para la posteridad, entre otras cosas, decenas de libros, varios cientos, quizá miles de artículos periodísticos y miles de charlas que ahora están en la memoria de sus contemporáneos, familiares, descendientes y herederos de su labor.

La tercera publicación a la que la entrevistada hizo referencia es "Mil nombres propios. En las planas de El Universal" que reúne las colaboraciones de Solana en el diario entre 1929 y 1992, con la idea de poner énfasis en una de sus actividades más destacadas e importantes del escritor, que fue el periodismo. Esta antología también es de Delgado.

Finalmente, Huerta-Nava informó que la presentación editorial de esos tres volúmenes no es el único ni será el último de los festejos para Rafael Solana a 100 años de su nacimiento.

Rafael Solana ingresó a "El Universal" a los 14 años de edad y desde entonces él mismo supo que el periodismo sería la raíz del novelista, dramaturgo, cronista y poeta que con el tiempo llegaría a ser.

Las actividades para conmemorar el primer centenario del natalicio de Solana van a continuar en diversas sedes de la capital del país y en el Estado de Veracruz durante los meses de agosto y septiembre, e incluyen lecturas, mesas redondas, talleres, conferencias y presentaciones de libros.