Nueva Zelanda busca refrendar su identidad con una nueva bandera

Nueva Zelanda decidirá en marzo próximo el cambio de su bandera nacional por un nuevo e inconfundible estandarte, que habrá sido elegido de entre 10 mil 292 diseños propuestos por sus propios ciudadanos.

El gobierno neozelandés planteó a los ciudadanos la posibilidad de cambiar la actual bandera, adoptada en 1902, con miras a dejar atrás el pasado colonial del país y evitar la incómoda similitud con el estandarte de Australia.

Aunque muchos neozelandeses quieren que se mantenga la bandera actual, la gran mayoría recibió con ánimo la propuesta de tener un ícono nacional inconfundible que represente a una nación progresista a partir del próximo año.

El Parlamento puede cambiar por ley la bandera, sin embargo el primer ministro neozelandés John Key -promotor de la propuesta- defendió el derecho de todos los ciudadanos del país a pronunciarse a favor o en contra a través de un referéndum.

El comité designado por el gobierno para llevar a cabo el proceso recibió en julio pasado un total de 10 mil 292 diseños y tras una minuciosa revisión, esta semana hizo pública la selección de 40 propuestas, de las cuales saldrán las finalistas.

A mediados de septiembre próximo, el comité elegirá a los que considere los cuatro mejores diseños y en una consulta nacional prevista para el mes de noviembre, los neozelandeses votarán por su favorito.

El proceso de elección, que tendrá un costo estimado de 17 millones de dólares, culminará en marzo siguiente, cuando la población del país habrá de decidir en referéndum entre la bandera actual y la propuesta que resultó favorita para sustituirla.

En las propuestas de bandera predominan diseños con evocaciones maoríes, la comunidad polinesia indígena de Nueva Zelanda, como el helecho, que además es el símbolo del equipo nacional de rugby, All Blacks, y el pájaro kiwi.

La constelación Matariki, también conocida como Pléyades, también está presente en muchas de las propuestas, ya que para los maoríes simbolizaba el principio del año y cuando aparecía en el firmamento comenzaba la época de cosecha y caza de ciertas plantas o animales.

Los expertos dan por hecho que la constelación Matariki, el helecho o ambos estarán presentes en las cuatro propuestas que serán elegidas por el comité de expertos.

Se trata de diseños completamente diferentes al actual estandarte, que según el diario neozelandés NZ Herald "ha sido fuente de complejos y malentendidos durante décadas".

En realidad, sólo un detalle permite distinguir a los estandartes de Nueva Zelanda y Australia, el color de las estrellas, pues ambos tienen un fondo azul profundo y en la parte superior izquierda la Union Jack, la bandera británica símbolo de la época colonial.

Las estrellas neozelandesas son rojas y las australianas blancas, pero eso ha dado lugar a confusiones, de hecho el primer ministro Key ha hablado de que lo han sentado frente a la bandera de Australia en diversos foros multilaterales.

En el caso de Australia, su exprimer ministro Bob Hawke fue recibido en Canadá en 1984 con banderas neozelandesas.

"Que pongan una oveja en la bandera, así todos los reconocerán", ironizó en alguna ocasión el diario australiano Sydney Morning Herald, en alusión a que en Nueva Zelanda hay más ovejas que personas.

La confusión sobre las banderas y el descontento por su iconografía colonial dio lugar a la actual campaña para cambiar la bandera de Nueva Zelanda, la cual se ha cambiado dos veces en la historia del país.

La primera bandera fue elegida en 1834 por los maoríes, pero tras la firma del Tratado de Waitangi en 1840 la Union Jack se convirtió en el estandarte oficial del país y para 1902 Nueva Zelanda adoptó la actual.

"Nuestra bandera es el símbolo más importante de nuestra identidad nacional y creo que este es el momento adecuado para que los neozelandeses consideren cambiar el diseño por algo que refleje mejor nuestro estatus como nación moderna e independiente", asegura Key.