Admite China enfrentarse a larga lucha contra tráfico de droga

China se enfrenta a un problema a largo plazo contra el negocio de la droga a causa del aumento del tráfico de estupefacientes en el país y el gran consumo nacional, dijo una de las máximas autoridades del país en el combate de esta problemática.

"La mayoría de drogas que se consumen en el país son de contrabando", dijo Liu Yuejin, director de la oficina de narcóticos del ministerio de Seguridad Pública, citado hoy por la prensa china.

Liu aseguró que el 70 por ciento de las drogas que se consumen en el mercado chino provienen del Triángulo Dorado, la triple frontera entre Laos, Myanmar y Tailandia donde se sitúa la zona de mayor producción de opio del mundo.

La fuente, citada por el diario China Daily, también aseguró que la cocaína que se consume en el país proviene de América Latina y entra en China por la vía marítima.

Las autoridades, que estiman que hay 2.2 millones de drogadictos en el país, llevan años tratando de eliminar la producción de droga -sobre todo opio, cuyo consumo marcó la historia de China en el siglo XIX- en Laos y la antigua Birmania.

Las fuentes oficiosas indican sin embargo que la cifra real podría superar los siete millones de adictos, y que ésta progresaría a ritmos superiores al 5 por ciento anual.

El pasado abril, representantes de Laos, China, Myanmar y Tailandia lanzaron una iniciativa para reforzar la lucha contra la producción y el tráfico de estupefacientes a lo largo del río Mekong, y más de dos mil 500 personas fueron detenidas desde entonces.

La provincia más permeable a la entrada de la droga es la de Yunnan, en el extremo suroeste de China, ya que comparte una frontera de más de cuatro mil kilómetros con la antigua Birmania, considerado como uno de los mayores productores de opio del planeta.

Pese a la dura legislación china, que impone pena de muerte para traficantes incluso en pequeñas cantidades, y al doloroso pasado de China con el opio, a causa de la extensión del consumo por todo el país de los siglos XVII a XIX, la entrada de la droga es difícil de frenar por la cercanía de China con Birmania.

China adoptó en 2008 una ley antidroga destinada a estandarizar el sistema de detención de los drogadictos y los centros de rehabilitación, con el objetivo de tratar a los detenidos como pacientes y no como arrestados.

El problema es que la producción de opio se ha prácticamente duplicado en el Sudeste Asiático desde 2006, con especial progresión en países como Laos o Myanmar, según un informe de Naciones Unidas publicado en diciembre de 2011.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) indicó en 2012 que el cultivo de opio ha crecido en la región un 16 por ciento entre 2010 y 2011, a causa sobre todo del aumento de las plantaciones en estos dos países, que figuran entre los más pobres del Sudeste Asiático.

La mayor concentración de plantaciones se encuentra en Myanmar, donde se produce el 91 por ciento del opio (base para la fabricación de heroína) de toda la región, lo que le convierte en el segundo mayor productor mundial, después de Afganistán.