El germen de México se gestó en el Virreinato: Juan Miguel Zunzunegui

Convencido de que la historia de las culturas es el constante fin de un mundo y el nacimiento de otro, el escritor y doctor en Humanidades, Juan Miguel Zunzunegui, aseguró hoy que la novela permite hacer con la narración lo que el texto de historia no: divertirte, jugar, analizarla, criticarla y entenderla.

Entrevistado a propósito de su más reciente trabajo literario titulado "Los cimientos del cielo", un libro que conmemora el Bicentenario de la inauguración de la Catedral Metropolitana, dijo que en su conjunto, la literatura permite "sacar a la gente".

"Una buena novela histórica te permite sacar a la gente a la parte artística, histórica, religiosa, cultural, pero con una serie de historias que cautiva, motiva y te permite poner una serie de críticas y reflexiones entre líneas, que son lo que le da sabor a la historia", señaló.

Consciente de que los mexicanos conocemos poco de nuestro pasado y renegamos de él, en "Los cimientos del cielo", el autor presenta esta novela en la que se cuenta la historia de este monumento, así como la de interminables mundos que terminan para que otros puedan comenzar.

La obra es una novela histórica que se sitúa en un momento crucial de la historia de México como es la construcción de un elemento emblemático de la Nueva España: la Catedral.

"No hay nada más mexicano que la Catedral y algo que he comentado desde mi primera novela titulada 'El misterio del águila' es que México no existía en el siglo XVI, aquello donde llegó Hernán Cortés no era México, no llegó con un ejército, no invadió México, porque no existía y el imperio azteca está lejos, no había unidad política, ni religión, ni nada. El germen de México se gestó en el Virreinato y la Catedral representa eso", dijo.

De acuerdo con Zunzunegui, esta publicación abarca todo el Virreinato "justo para tratar de entender quienes somos, porque nos han educado bajo la idea de que lo mexicano era lo que había antes de los españoles, y lo peor es que replicamos esa idea en español, a pesar de que hablamos, pensamos y entendemos en español".

"Somos el país con más hispanoparlantes del mundo pero le mentamos la madre al español en español, renegamos de nuestra hispanidad en español, repudiamos la conquista al mismo tiempo que somos católicos y guadalupanos.

"Entonces la Catedral representa muy bien todas estas contradicciones, pero además, al ser una novela sobre la Catedral, es necesariamente una novela sobre el Templo Mayor", explicó.

Y es que para el escritor, la historia en este texto comienza en el año de 1487 con la inauguración del Templo Mayor.

"Comienzo con dos acontecimientos que no tuvieron nada ver que con la época: el primero en 1487, cuando los reyes católicos estaban asediando a la ciudad de Málaga, lugar donde se cimentó el imperio español.

"Y enseguida, en el mismo año de 1487, cuando el tlatoani Ahuitzol, inaugura el Templo Mayor con 20 mil sacrificios", detalló.

Comentó que su historia comienza justo con la del Templo Mayor, porque justo después lo que hace Cortés cuando tomó Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, es subir al Templo Mayor, derribar los ídolos de piedra mexicas y poner la cruz.

"En 1524 colocó la primera piedra de una catedral que años más tarde fue destruida, para construir la que tenemos; el punto es que la catedral tanto aquella como ésta, fueron cimentadas con piedras del propio Templo Mayor y otros templos y fue construida bajo el templo de Quetzalcóatl", destacó.

Aclaró que en "Los cimientos del cielo", "lo que planteo es que la Catedral se va convirtiendo en el propio Templo Mayor y en el nuevo Templo Mayor de los dioses, precisamente por este proceso de sincretismo que se va dando, en el que la población indígena Mesoamericana sigue venerando a sus antiguos dioses, en las imágenes y con los antiguos santos cristianos".

"Poco a poco, la catedral se va convirtiendo en el símbolo de la fusión de culturas y del enfrentamiento de las culturas", agregó.

La Guerra Santa contra el Islam en España, persecuciones religiosas y herejes quemados a lo largo del Imperio germánico, ídolos de piedra destruidos en el templo mayor de los mexicas, así comienza esta novela con la historia de tres familias y tres siglos; una historia de amistad y lealtad, de traición y fanatismo, de misiones sagradas y misterios del pasado.

Un descendiente inmortal del último guerrero águila que defendió Tenochtitlan lucha para ver cumplida su obsesión: que la Catedral de México, templo del dios blanco y símbolo de la conquista, no sea concluida jamás; al tiempo que intenta aniquilar a todos los descendientes del conquistador Alonso de Ávila, mientras que la familia Morell parece tener en su destino las hogueras inquisitoriales, tanto de Europa como de América.

"Se trata de una novela sobre finales y principios de mundos y eras: el fin de la Edad Media y el comienzo de la era monárquica; la ruptura de la Iglesia y de Europa; la herejía que recorre el mundo; los creyentes y los herejes, todo en torno a la construcción sin fin de la Catedral de México", concluyó.

El libro "Los cimientos del cielo" será presentado el próximo 6 de julio en la librería Gandhi de Palmas, en el poniente de esta ciudad.