Empresa mexicana logra desarrollar sistema único de cómputo en país

La empresa mexicana Intesc se convirtió en la primera firma en el país en diseñar y manufacturar sistemas embebidos para el desarrollo de productos de los sectores electrónico, automotriz y aeronáutica espacial.

En México no había empresas que fabricaran sistemas embebidos, pues estos se importaban de países como China, dijo el director de la firma, Carlos García Lucero, en una entrevista para la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

García Lucero, exalumno de la maestría del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), junto con Christian López Alarcón, decidieron fundar la compañía para ofrecer tecnología de primer mundo hecho en México.

Un sistema embebido es igual en su arquitectura a una computadora de escritorio o laptop, pero está diseñado para cumplir un solo propósito, explicó García Lucero.

Este tipo de sistemas se pueden encontrar en equipo médico, de telecomunicaciones, de medición, en control astronómico, en cafeteras, lavadoras, hornos de microondas, televisiones y otros.

De hecho, dijo el directivo, los sistemas embebidos ocupan el mayor número de ventas a nivel mundial.

Otro de los objetivos de la empresa era fomentar la enseñanza del Field Programmable Gate Array (FPGA, por sus siglas en inglés), tecnología que se usa en gran cantidad en proyectos científicos, indicó García Lucero.

"Gracias a nosotros, los estudiantes no solamente trabajan a nivel laboratorio, también pueden llevarse su kit a casa y trabajar en horarios en los que normalmente no podrían, esto les permite generar mayor conocimiento", dijo.

Para el desarrollador es importante hacer saber a los estudiantes, profesionistas e investigadores, que la calidad en el desarrollo de hardware en México puede ser de primer mundo.

García Lucero y su equipo ahora exploran tecnologías más avanzadas para crear nuevos kits de desarrollo, procesadores y sistemas que integran FPGA y procesadores en un mismo chip.

Además buscan el apoyo del gobierno para armar un laboratorio de ensamble, ya que su costo rebasa las posibilidades de la empresa, que por ahora realiza el trabajo de forma semiartesanal.