La crisis brasileña azota el exclusivo servicio de taxis aéreos

La crisis económica que afecta a Brasil y lo llevará a una recesión este año de 2.0 por ciento, causó una caída de casi 50 por ciento del negocio de taxi aéreo -helicóptero y avión- en Sao Paulo, una de las ciudades con mayor número de helipuertos y helicópteros del planeta.

"El año pasado volábamos de media unas 500 horas por mes, pero ahora apenas 300. Estamos notando mucho la crisis", explica Rafael Dylis, director comercial de la empresa Helimarte, que con una flota de unas 15 aeronaves, es de las más grandes de Sao Paulo.

Con uno de los peores tráficos del planeta, Sao Paulo es una de las ciudades con mayor flota de helipuertos -unos 200- y helicópteros del planeta, y el transporte de ejecutivos por medio del aire -como si se tratara de un simple taxi- es muy común.

"Los clientes llaman, nos indican la localización y les recogemos en el helipuerto más cercano", explica Dylis, quien señala que el trayecto más económico -de una hora de duración- tiene un costo de dos mil 350 reales (750 dólares).

Pese a ser una suma elevada, indica que hasta la llegada de la desaceleración económica en Brasil, que comenzó el año pasado, el servicio crecía a ritmos del 20 por ciento.

"Somos una de las pocas industrias que se beneficia de la mala planificación urbanística de Sao Paulo, que tiene la zona de negocios en el suroeste de la ciudad y el aeropuerto principal al noreste, por lo que todos los ejecutivos y hombres de negocio tienen que recorrer la urbe para ir al aeropuerto", explica.

Es por ello que el trayecto más popular es desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos hasta la zona de negocios de Pinheiros, "que en helicóptero se hace en 10 minutos y en auto puede llegar a durar unas cuatro horas".

Además de realizar servicios profesionales como asistencia para la reparación de cables de alta tensión, transporte urgente de mercancías o mapeado de áreas geográficas, no son pocos los clientes que eligen el aerotaxi para desplazarse hasta el litoral paulista, donde recorrer un centenar de kilómetros en época de Carnaval o Año Nuevo puede demorar hasta ocho horas.

"Ese servicio también lo hacemos de forma frecuente. En un helicóptero con capacidad para seis personas cuesta unos 11 mil reales (unos dos mil 700 dólares). Es un costo alto, pero cada vez hay más gente sin un elevadísimo poder adquisitivo que ahorra todo el año, se organiza y lo realiza para evitar los atascos interminables", señala Dylis.

Sin embargo, el aumento del dólar respecto a la moneda brasileña, la caída de la demanda por la crisis en el país sudamericano y el aumento de los costos, como la gasolina o los impuestos, amenazan ahora este servicio.

"Hemos vendido helicópteros y hemos tenido que echar a pilotos. Tenemos cuatro helicópteros desmontados porque no hay demanda. Es una de las peores crisis en 16 años de historia de la empresa", señala Dylis, quien asegura que si el tráfico de Sao Paulo -ciudad con unos 20 millones de habitantes- sigue empeorando, el objetivo es poder 'popularizar' el servicio para otros sectores.

"Atendemos a pocos famosos. De vez en cuando algún futbolista, pero hay sobre todo jefes de empresa anónimos que tienen reuniones para cerrar negocios de 70 y 80 mil dólares, y que saben que si no toman un aerotaxi no llegarán a su cita", señala.

La piloto Aline Ricci -que guía a Notimex por un recorrido por los cielos de Sao Paulo a bordo de un Robson 44 con capacidad para cuatro personas- también confirma el impacto de la crisis, y aporta algunas anécdotas sobre su trabajo.

"Tenemos un servicio para parejas, que es un vuelo nocturno, aterrizaje en un hotel romántico con helipuerto e ida a buscar al día siguiente. Muchas personas lo utilizan para pedir matrimonio. En una ocasión, la novia dijo que no quería casarse (...) ¡Y no sabía si llevar a los clientes al hotel o de vuelta al aeropuerto!", explica Ricci, en una entrevista realizada en los cielos de la capital económica y financiera de Brasil.