Insectos advierten presencia de contaminantes en acuíferos

El comportamiento de especies de invertebrados o macro invertebrados, como insectos que viven en un ecosistema acuático, puede advertir de la contaminación y del impacto en medidas de restauración, señaló la investigadora María Mercedes Castillo Uzcanga.

"A diferencia de tomar una muestra de agua, que puede tener hoy valor y mañana otro, los invertebrados pueden darnos una idea de qué ocurre en el ecosistema en un plazo mediano o largo", apuntó.

En entrevista con Notimex, la especialista explicó que si hay cambios por contaminación, hay especies que lo toleran o desaparecen, sea porque el oxígeno en el agua disminuye o porque hay cierta cantidad de material suspendido.

La bióloga y catedrática del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) comentó que hay insectos que por su sensibilidad y comportamiento ante contaminantes son estudiados, se agrupan en los ephemeropteros como la mosca de mayo, en plecoptera como las moscas de piedra y trichoptera.

"Son tres grupos, son bastante sensibles y de hecho se calcula dependiendo de esos organismos en el agua, mediante un índice, vemos porcentajes y ver en qué condiciones están en comparación a otros ríos y tener sitios de referencia que están en mejores condiciones y ver qué pasa en otros sitios", dijo.

La doctora en Recursos Naturales y Ambiente por la Universidad de Michigan, Estados Unidos, expuso que hay otros organismos, como gusanos, larvas y tipos de mosquitos, que sí resisten bajas concentraciones de oxígeno, los cuales se observan en sistemas más contaminados.

"Lo que se hace en otros países es que se hacen muestreos en sitios con buenas condiciones y sitios perturbados y se observa cómo evolucionan las densidades de estos organismos", expuso.

Refirió que si una planta de tratamiento de agua es colocada y se recupera el bosque en la ribera de un río, la manera de evaluar si da resultado esa restauración de ecosistema es revisar las comunidades de invertebrados.

Castillo Uzcanga señaló que en el nivel de monitoreo de los ecosistemas entran también los insectos, además de medir los coliformes fecales o nutrientes, pues no son actividades excluyentes.

"También ver cómo está el ecosistema, hay experiencias en otros países, no hay que inventar el agua tibia", mencionó.

Añadió que en el caso del mar hay otros problemas, porque además de contaminantes que lleva el río, los nutrientes de fertilizantes usados en la agricultura que no son captados por la naturaleza antes de alcanzar las aguas, estimulan el crecimiento de algas en la costa.

"Y cuando crecen eventualmente mueren y se van al fondo y producen la ipoxia costera, que es baja de oxígeno y genera mortandad de peces y organismos en el fondo, un problema a nivel mundial", señaló.

Precisó que en la desembocadura de los ríos Usumacinta y Grijalva, en el Golfo de México, se ha detectado zonas de hipoxia.

"Se sabe que están, a qué se debe, no se conoce, pero al crecer la agricultura y no haber medidas, esto (la hipoxia) crecerá", enfatizó.

Por ese motivo, subrayó, hay que poner las plantas para tratar las aguas, "hay cosas que se pueden hacer ahora que no hay selvas o bosques suficientes".

La especialista en ecología de cuerpos de agua expuso que desarrolla un proyecto de Diagnóstico de la Cuenca del Usumacinta y en la Sierra, por el cambio de uso de suelo cerca de los ríos y arroyos.

"En Usumacinta trabajamos también a nivel del cauce principal, el aporte de nutrientes, nivel de los coliformes, es lo que estamos haciendo", abundó.

En las riberas de ríos serranos, comentó, no se ha detectado niveles altos de contaminación, aunque deben atenderse las descargas puntuales.

Castillo Uzcanga resaltó que en Tabasco la zona sierra es donde hay mejores condiciones, "hay mucho por hacer y quizá no quitar actividades humanas y poner el bosque otra vez, pero sí controlar las aguas residuales".

En este sentido, indicó que esto no es algo fácil, pues se tienen que canalizar todas las aguas residuales hacia una planta de tratamiento y no hacia otros cuerpos de agua.

"Lo otro que se puede hacer es mantener la franja ribereña a lo largo de ríos y lagunas; que tal vez se construyeron casas en la orilla, pero se puede empezar a recuperar con zonas de amortiguamiento. Hay cosas que ya no se pueden hacer, la selva se fue, pero otras cosas a nivel de control y tratamiento de aguas sí", dijo.