Diseña gobierno cubano medidas para resolver crisis de transporte

El gobierno de Cuba diseña un paquete de medidas para resolver la grave y recurrente crisis del transporte público, entre las que figuran la promoción del uso de bicicletas.

El vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo, en una reciente reunión de ese órgano encabezada por el presidente Raúl Castro, expuso la difícil situación del transporte de pasajeros en la isla caribeña.

Indicó que "se evaluará la aplicación de precios no recaudatorios" en la venta de piezas para las bicicletas, hasta ahora deficitarias, pero según la versión del diario Granma omitió precisar si habrá ventas a precios subsidiados.

Junto a los prolongados apagones, las bicicletas se convirtieron en símbolos del llamado "periodo especial" (crisis económica) en Cuba en la década de 1990, tras la caída del comunismo en la Unión Soviética.

Durante la reunión se dio a conocer que Cuba bajó su previsión de crecimiento para este año al anunciarse que la economía tendrá un desarrollo entre el 2.5 y 3.0 por ciento, cifra inferior al 3.6 por ciento previsto.

Murillo explicó la estrategia de las autoridades para reordenar el vital servicio público, que durante décadas ha experimentado efímeras mejorías para caer después en largos períodos de depresión.

Entre los problemas que citó el funcionario figuran la "evasión del pago por parte de los pasajeros y el robo de la recaudación de manera impune por algunos trabajadores de las entidades transportistas".

"La gestión de las empresas de ómnibus, incluyendo las lanchas de la bahía, es deficiente, a lo que se suma el inestable y limitado empleo del ferrocarril", agregó el funcionario, según Granma.

Prometió que se mantendrán los servicios básicos de ómnibus públicos y de ferrocarril "bajo un esquema estatal, aplicando formas organizativas que resuelvan la evasión del pago y la apropiación de la recaudación".

También se introducirá lo que llamó, sin mayores precisiones, "un renovado régimen de remuneración a trabajadores y directivos".

Murillo dijo que se priorizarán los servicios de taxis ruteros, los ómnibus escolares, el transporte de trabajadores de las entidades estatales y los porteadores privados a los que se aplicarán incentivos y bonificaciones.

Según la versión de Granma, en la sesión ministerial se admitió que el transporte de pasajeros en La Habana, durante años ha sido "inestable, insuficiente y de baja calidad".

Entre otros problemas que enfrenta la población figuran la congestión en horarios pico, las vías en mal estado, las paradas de ómnibus sin condiciones adecuadas y el deficiente alumbrado público.