Escritor Martín Luis Guzmán es recordado en exposición

La muestra "La otra fiesta de las balas. Martín Luis Guzmán", que ofrece al visitante una museografía y ambientación de época, a la usanza de la que el personaje central de la exposición conoció, incluye algunas piezas que tuvo en su propia casa y que hoy salen para que el público conozca a fondo a ese intelectual y diplomático.

La exposición podrá ser admirada a partir de mañana en el Museo de Arte Moderno (MAM), donde permanecerá hasta el 31 de enero 2016, con la curaduría de Marisol Argüelles, quien explicó que "la colección que da origen a esta muestra es una de aquéllas que se conformaron más por azar que por determinación y sin el menor afán de revisionismo".

Este es el caso de las obras que pertenecieron a Martín Luis Guzmán (1887-1976), uno de los periodistas, intelectuales, diplomáticos y literatos mexicanos más esplendorosos de la primera mitad del siglo XX y uno de los escritores más representativos de la literatura escrita en torno a la Revolución Mexicana, abogado y cronista fundamental del villismo.

"A lo largo de su trayectoria como escritor y político, Guzmán participó activamente de muchas maneras en la escena artística mexicana. Primero como parte del Ateneo de la Juventud, más tarde como editor y académico de la lengua, y vivió una atmósfera artística efervescente de gran aportación estética a partir del movimiento armado y su ideología", indicó.

De todos esos artistas de las más diversas disciplinas, recibió como regalo dibujos, textos y, por iniciativa propia, adquirió algunas obras que en conjunto forman un pequeño pero muy singular fondo que, a diferencia de la mayoría en su género, permanece intacto, dijo la curadora, quien esta tarde dirigió una visita guiada a la prensa.

"La exposición, al igual que el autor, atraviesa casi un siglo de actividad política, de empresas editoriales y los mejores años de la producción literaria del autor que, no sin controversias, forma parte del espíritu de una época y de una generación que fundó las bases del arte nacional, ocupando un irrevocable lugar en la historia del arte mexicano", anotó.

Detalló que la exposición integra 58 obras, entre pintura y dibujo, así como poco más de 150 documentos originales del archivo personal de Martín Luis Guzmán, de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y de la Escuela Nacional de Danza "Nellie y Gloria Campobello", entre otros.

"La muestra es un proyecto del MAM a partir de un interés por vincular su colección con la atmósfera intelectual mexicana, dentro de la cual se desarrollaron artistas plásticos como Diego Rivera, Saturnino Herrán, Angel Zárraga, Roberto Montenegro, Dr. Atl, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Rosa Rolanda, entre otros", mencionó.

Igualmente, añadió entre documentos, pinturas y cartas originales escritas por Martín Luis Guzmán, a esa lista se suman artistas emblemáticos de esos años de quehacer artístico y cultural Jesús Cabrera, Jorge González Camarena, Antonio Peláez, Angelina Beloff, Ignacio Aguirre, Jesús Castruita, Alberto Beltrán y Rufino Tamayo.

"Numerosos vínculos tuvieron la literatura y la plástica mexicana, no sólo por los afectos personales entre los autores, sino como parte del espíritu de una época en que se formaron grupos interdisciplinarios que coincidían lo mismo en una búsqueda estética que en los contenidos de sus obras.

Con esta muestra, el MAM reafirma el valor de los archivos como herramienta fundamental para la investigación y como una fuente propicia para dar nuevas lecturas a las corrientes artísticas del México de la modernidad.

Al mismo tiempo que establece un diálogo entre literatura y artes visuales, subrayó más adelante la investigadora y experta en el tema de la exposición.

La muestra se divide en seis núcleos que recorren desde sus años en el Ateneo de la Juventud, su paso por la Revolución Mexicana y su vida en el exilio, hasta sus empresas editoriales.

Hay un apartado dedicado a su novela "La sombra del caudillo", inspirada en los personajes que protagonizaron las sucesiones presidenciales de Obregón y Calles, una ficción que recurre a lo que a oídos del escritor llegaba sobre México durante uno de sus exilios.

El autor vio en estos hechos la síntesis de dos de sus mayores intereses: Las secuelas del uso del poder y la Revolución materializada. El núcleo abarca el filme basado en el texto, dirigida por Julio Bracho en 1960, y cuya exhibición estuvo prohibida hasta 1990.