Relación México-Ecuador está en su mejor momento

El embajador de México en Ecuador, Jaime del Arenal, aseguró que la relación bilateral está en uno de los mejores momentos, y se fortaleció aún más con la llegada del Fondo de Cultura Económica (FCE) y su Centro Cultural Carlos Fuentes.

"La nueva sede del Fondo de Cultura Económica tiene un significado muy concreto, porque forma parte del posicionamiento de México con los hermanos de América Latina", dijo en entrevista con Notimex el diplomático mexicano.

Según el embajador, los nexos entre México y Ecuador se vienen fortaleciendo desde los dos últimos años, y dieron un salto cualitativo con la visita en marzo de 2014 del presidente Enrique Peña Nieto, en la que se firmaron varios acuerdos de cooperación.

Uno de esos acuerdos entre los dos gobiernos fue la apertura de una filial del FCE y el Centro Cultural Carlos Fuentes, que se inauguró el martes pasado en Quito, uno de los hechos más importantes para la cultura ecuatoriana.

Con la sede del FCE y el Centro Cultural Carlos Fuentes, México consolida un importante corredor cultural a lo largo del litoral del Pacífico de América del Sur, con filiales en Colombia, Ecuador, Perú, y Chile.

Esta nueva filial en la capital ecuatoriana alberga un centro cultural y una librería con una oferta de casi 10 mil títulos que distribuirá tanto el FCE, como otras editoriales de Iberoamérica.

Para el mes de septiembre se tiene previsto inaugurar una estatua del general Morelos en el parque México, que es uno de los sitios más emblemáticos para los mexicanos residentes en Quito. Ecuador también será el país invitado de honor para la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2016.

El hecho de que Ecuador sea el invitado de honor de la feria de Guadalajara, el próximo año, "muestra que estamos en una etapa en donde se ha avanzado muchísimo. El gran mensajes es: México presente, en Ecuador, pero sobre todo México presente en América Latina", indicó Del Arenal.

Para el embajador, lo que hace falta en la relación bilateral es aumentar el flujo de visitantes ecuatorianos a México y viceversa, que es una de las mejores formas para hermanar a los pueblos.

"Que los pueblos viajen y vean las similitudes y diferencias que tenemos para entender mucho mejor nuestras propias sociedades, nuestras culturas a partir del encuentro con el otro", subrayó.