Coahuila mantiene tres Pueblos Mágicos en igual número de municipios

Las riquezas naturales, impulso a la cultura religiosa, la gastronomía, las costumbres y tradiciones, así como sus leyendas, les valió a los municipios de Arteaga, Cuatro Ciénegas, Parras de la Fuente y Viesca para ser considerados Pueblos Mágicos.

En los últimos tres años, el gobierno del estado ha mantenido una inversión de 52.5 millones de pesos para mejorar la infraestructura de estos Pueblos Mágicos, cuyos destinos ofrecen un abanico de oportunidades para todos los visitantes.

El gobierno de Coahuila señaló que se mantiene una política de inversión constante, en tanto que la recepción de visitantes genera una derrama importante de recursos, como creación de empleo y un mayor desarrollo.

Indicó que los principales rubros de crecimiento son el turismo, comercio, gastronomía, industrial y de servicios además de ampliar la infraestructura hotelera y gastronómica, comercial, industrial y de servicios.

Lo anterior y el impulso de los municipios de Candela, General Cepeda y Guerrero también determinaron la denominación de Pueblos Mágicos.

Destacó que Parras de la Fuente fue el primer Pueblo Mágico no sólo de Coahuila, sino del norte del país, que recibió la denominación en el 2004.

Los visitantes pueden conocer la primera vitivinícola de América, la que fue fundada en 1597 por Lorenzo García, e impulsada a gran escala en 1893 por Don Evaristo Madero.

Parras de la Fuente tiene hermosas iglesias como la de Santa María de las Parras, el antiguo templo y Colegio de San Ignacio de Loyola y el Santuario de Guadalupe.

Sin embargo, la más representativa de la región, es la pequeña capilla del Santo Madero, por lo cual es uno de los lugares preferidos para el turismo religioso.

En Cuatro Ciénegas su principal atractivo es la riqueza natural, por lo que debido a su biodiversidad terrestre y acuática fue declarada Área Natural Protegida.

En tanto que en Arteaga logra cautivar a sus visitantes con sus paisajes boscosos, además de encontrarse ahí el templo de San Isidro Labrador, el que fue construido en 1790, y donde se venera al Santo Patrono de los Agricultores.

Para quienes gustan del desierto, en el municipio de Viesca se encuentran las Dunas de Bilbao, una maravilla natural formada por 17 hectáreas de montañas de arena con impactantes escenarios.

Ahí también es posible encontrar la Capilla de Santa Ana en la Hacienda de Hornos.

Además en el pueblo se puede visitar la Parroquia de Santiago Apóstol, un tesoro arquitectónico que hoy también es un museo que alberga lo mejor de la historia y cultura de ese Pueblo Mágico.

Parras de la Fuente, Cuatro Ciénegas, Arteaga y Viesca obtuvieron el nombramiento como Pueblos Mágicos a nivel federal al ser lugares con una riqueza única, bellezas naturales, leyendas, e historia que conjugan una interesante diversidad de atractivos turísticos.