Comunidad en Texas rechaza construcción de cementerio musulmán

Residentes de la comunidad de Farmersville, en el noreste de Texas, rechazaron la construcción de un cementerio musulmán privado en terrenos de esa jurisdicción y amenazaron con derramar sangre de cerdo sobre el área para impedir ese desarrollo.

La Asociación Islámica de Condado de Collin (IACC) busca construir el cementerio en un pedazo de tierra cerca de la pequeña comunidad de Farmersville, a unos 55 kilómetros al noreste de Dallas.

La Comisión de Planificación y Zonificación de la ciudad de tres mil habitantes dio ya su aprobación inicial al concepto del cementerio.

De acuerdo con información proporcionada por la ciudad, el proyecto de cementerio abarcaría una superficie de 15 hectáreas y el área dedicada a la sepultura de musulmanes está prevista como una fase separada del cementerio.

Sin embargo, un buen número de residentes de esa comunidad están indignados ante la perspectiva y se han organizado para oponerse, obligando al gobierno de la ciudad a celebrar en los últimos 20 días dos audiencias públicas para escuchar su posición.

En ambas reuniones, los residentes han utilizado ya sea la totalidad o la mayor parte del período de comentarios públicos para oponerse al proyecto.

Algunos de los residentes expresaron incluso la idea de cubrir el terreno donde se ubicaría el cementerio con sangre y cabezas de cerdo para detener el proyecto.

"La preocupación para nosotros es el elemento radical del islam", dijo David Meeks, pastor de la Iglesia bautista bethlehem, en Farmersville.

"¿Cómo podremos detener que se construya una mezquita o un centro de formación o madraza aquí", cuestionó Meeks en declaraciones al periódico The Dallas Morning News.

Otras razones expuestas por los residentes de Farmersville para oponerse al proyecto es la desconfianza hacia las normas de entierro musulmanes, que pudieran no satisfacer los estándares sanitarios.

"Cuando alguien muere lo entierran ellos en ese momento", dijo Troy Gosnell, uno de los residentes, a la estación de televisión KTVT de Dallas, al referirse a la práctica musulmana de enterrar a sus muertos el mismo día en que fallecen.

"Ellos no saben la causa de la muerte, si fue por enfermedad, un disparo o cualquier otra cosa. Todo lo que hacen es envolverlos en una sábana y a la tumba a enterrarlos".

Patricia Munroe, otra de los residentes, expresó durante la última audiencia su preocupación de que el cementerio tenga un impacto negativo en el agua potable de la ciudad.

"Los cuerpos están generalmente por encima del agua que obtenemos de la lluvia, lo que pudiera hacer que estuviera presente en nuestro sistema de agua para beber", dijo.

La oposición refleja la desconfianza hacia los musulmanes, que se ha gestado en el último año en partes de Texas a raíz del incidente en mayo pasado en el que dos hombres fueron abatidos por la policía cuando atacaron una exposición y concurso de dibujos del profeta Mahoma en Garland.