Panaderías caraqueñas se volvieron costosas para desayunar

Los caraqueños dejaron de consumir sus primeros alimentos del día en las panaderías, las cuales hasta hace poco resultaban la opción más económica frente el elevado precio de los desayunos que se ofrecen en los expendios de comida rápida.

"Para comerse un cachito (panecillo relleno con jamón) en una panadería, hay que pagar hasta cien bolívares más que en diciembre cuando se pagaba por el producto 60 bolívares", dijo Jaime Felizola, empleado administrativo de un ministerio.

Felizola explicó, en diálogo con Notimex, que si el cachito se completa con medio litro de jugo pasteurizado, que se vende en 60 bolívares, por un desayuno hay que desembolsar 160 bolívares, "algo que no todo el mundo puede hacer".

"Los demás desayunos que se ofrecen en las panaderías (mini-lunch, sándwiches y mini-panes de jamón) también han subido de precio, están entre 90 y 150 bolívares", señaló Felizola, quien de paso acusó a las panaderías de "especular al pueblo".

Edelmira Cabrera, empleada de una institución bancaria, dijo que un pan campesino es vendido en 60 bolívares y una canilla (pan más pequeño), 40 bolívares, por lo que ahora no compra nada en estos establecimientos.

"Mi amiga y yo acostumbrábamos comprar una canilla, abrirla y rellenarla con un cuarto de kilo de mortadela. Eso nos costaba hace tres meses 35 bolívares. Hoy tendríamos que pagar 260 bolívares y muchísimo más si la acompañamos con dos cafés pequeños", dijo.

Edelmira agrega que el aumento en las panaderías ha sido bárbaro. "Uno entiende que los precios suben porque la inflación arrasa, pero el que sufre es el bolsillo. Es preferible preparar el desayuno en la casa y cargar un termo con café, si se consigue".

Juan Calzadilla, propietario de la panadería "La Flor de la Urbina", informó que el alza obedece al incremento de los ingredientes con los que se elabora el producto: harina de trigo, levadura, azúcar, manteca y charcutería.

"Desde que comenzó 2015 la harina de trigo ha subido tres veces. Un saco de 45 kilos, que costaba en diciembre 400 bolívares, este año supera los 900 bolívares, eso sin contar el traslado y sin sumarle lo que se le paga al muchacho por cargar los sacos", recalcó.

Pascual Valentini, encargado de la panadería "Sol de Italia", agregó que a veces tienen que comprar los sacos de harina a personas que no son los proveedores convencionales y que se la venden hasta en mil 600 bolívares, más del doble de lo que cuesta.

Como alternativa ante las fallas de abastecimiento los panaderos han vuelto a prestarse la harina para no parar la producción. También han reducido la variedad de alimentos que ofrecen. Hacen menos panes de banquete, y panes para hamburguesas y perros calientes.