Narradores orales invadirán la ciudad durante esta semana

Con el cuento como protagonista y la participación de narradores de cinco países, arrancó ayer la edición 26 del Festival Internacional de Narración Oral Cuéntalee México, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, que lució repleta e hizo necesario habilitar transmisión simultánea en la Sala Adamo Boari.

Marcela Sabio, de Argentina; Alexandra Beugnet, de Francia; Rubén Corbett, de Panamá, y Moisés Mendelewicz, de Costa Rica, fueron los cuentacuentos que compartieron sus historias con el público.

Además, se entregaron los reconocimientos FINO-México a las investigadoras y narradoras orales Elsa Oralia González, de México, y Graciela Anzola de Venezuela.

Antes, Armando Trejo, director general del Foro Internacional de Narración Oral (FINO), puso énfasis en que el interés del encuentro es recuperar la figura del narrador que se había ido perdiendo, pero también el hábito de la imaginación y la creatividad que se fomentan con esta actividad.

Recordó que en los tiempos de las tribus, el personaje más importante y respetado después del guerrero y el jefe era el cuentero, porque tenía el don de la palabra y mantenía los usos y costumbres junto con la identidad; de ahí la importancia de recuperarlo de una manera artística y estética, que no es un divertimento, sino un arte en sí mismo.

También celebró que a lo largo del festival el público ha ido incrementando igual que el número de jóvenes narradores universitarios gracias a un programa impulsado junto con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), favoreciendo un encuentro intergeneracional.

Hoy día, dijo, cualquiera tiene los elementos para ser un cuentacuentos; "sólo hay que tener una formación y base sólida de ciertas técnicas para mantener un discurso que se reinventa y se improvisa a partir de un texto sin que esté memorizado. No es un monólogo, no hay que declamar, aunque sí hay que ensayar para practicar y presentarlo en público".

El festival tendrá actividades hasta el 25 de julio en espacios culturales y académicos como el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia y la Capilla Alfonsina, del INBA, el Instituto Mora, Palacio Nacional, el Centro Cultural de España, el Centro Cultural Bella Época del Fondo de Cultura Económica.

La Casa de la Primera Imprenta de la Universidad Autónoma Metropolitana, el Museo Casa de Carranza del Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Faro de Oriente y el Papalote Museo del Niño.