Garantizan imparcialidad de comisión organizadora de elección panista

La senadora panista Laura Rojas Hernández consideró que los integrantes de la Comisión Organizadora de la Elección para renovar la dirigencia nacional del PAN, garantizan equidad entre los distintos aspirantes a suceder a Gustavo Madero.

Entrevistada al término de la sesión extraordinaria del Consejo Nacional de esa fuerza política, sostuvo que la representatividad de los diversos grupos o corrientes al interior, sumada a la experiencia de los siete perfiles que la integran, garantizan piso parejo para los candidatos.

De acuerdo con la legisladora, cuatro de los siete integrantes de la comisión son cercanos a Madero Muñoz y dos al ex presidente Felipe Calderón.

Explicó que el presidente de dicha comisión, Héctor Larios, es cercano a Madero, pero a la vez representa al grupo de Cecilia Romero y Marco Adame, entre otros, que es una corriente importante dentro del partido.

Además, María Elena Álvarez de Vicencio es muy cercana al ex presidente Felipe Calderón y a Margarita Zavala.

A Marcela Torres Peimbert se le ubica cercana a Javier Corral, mientras que Silvia Garza, Kenia López y Francisco Gárate están cercanos al presidente Madero, y Luis Felipe Bravo Mena ha sido cercano al ex presidente Felipe Calderón, aunque es una figura que tiene un peso específico propio.

Sin embargo, opinó que la primera característica es la experiencia de los integrantes, pues hay cuatro perfiles de muy alto nivel en el PAN, Héctor Larios, María Elena Álvarez de Vicencio, Luis Felipe Bravo y Francisco Gárate.

"Y por otro lado, también tenemos la representación digamos de los diversos grupos o de las diversas corrientes dentro del partido". Entonces, por un lado hay experiencia, compromiso de panistas probados, y por otro lado, representatividad y equilibrio".

Adelantó su apoyo a Ricardo Anaya para suceder a Madero, porque lo que se requiere en este momento en el partido es un dirigente que por un lado sea capaz de ser lo suficientemente combativo al exterior y a la vez que sea capaz de una reconciliación interna.