Programa del IMSS auxilia en detección de maltrato a adultos mayores

Existen muchos tipos de maltrato al adulto mayor, que va desde el que es por omisión, psicológico y económico, hasta violencia física, comentó Salvador Amadeo Fuentes Alexander, internista geriatra del Hospital de Traumatología y Ortopedia (HTO) del IMSS en Puebla.

El especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que "primero debemos identificar qué tipo de maltrato se está ejerciendo sobre el adulto mayor, porque hay diversos, el físico, psicológico, verbal, amenazas, por omisión o negligencia".

Este último, dijo, muchas veces no es identificado por las personas que conocen al núcleo familiar, ya que generalmente se confunde con achaques o complicaciones de enfermedades preexistentes, como por ejemplo, los pacientes que llegan cada mes o cada semana con una descompensación en sus niveles de azúcar.

Así como en su presión arterial o con estrés y, pese a que los médicos hagan ajustes en los fármacos o en el tratamiento, el paciente no mejora, por el contrario, se deteriora.

Lo anterior no es porque la diabetes o la hipertensión sean de difícil control, sino que en casa las personas responsables de su cuidado no le proporcionan el medicamento o lo están maltratando.

"Están (los familiares) omitiendo el cuidado del adulto mayor y ésta es una forma de maltrato que muchas veces no se identifica". Precisamente para eso están los servicios interdisciplinarios de Geriatría, donde intervienen el geriatra, psicólogo, trabajadora social y nutriólogo para poder identificar este tipo de maltrato", aseguró Fuentes Alexander.

Agregó en un comunicado, que la enfermedad del adulto mayor puede complicarse o detonar algunas otras, debido al maltrato por omisión; por ejemplo, si el familiar es negligente y no le da de comer a sus horas, el adulto mayor va a tener malnutrición y de ahí se van a desencadenar infecciones.

Éstas muchas veces son graves, porque el paciente ya está con su sistema inmune disminuido por la desnutrición.

Hay otros tipos de maltrato, como el físico, este no es tan raro como se cree y puede consistir en "cachetaditas", coscorrones y pellizcos al adulto mayor, que generalmente deja marcas físicas en el paciente, como moretones, pero esto puede llegar, incluso a quemaduras, fracturas de cadera, así como traumatismos craneoencefálicos, productos del maltrato.

Otros tipos de maltrato son: el psicológico y económico, este último es común y generalmente se presenta cuando hay hijos o hijas, que se aprovechan de la incapacidad del papá para cobrar la pensión y así se vuelve en la fuente de ingreso del hijo.

El más común de los maltratos es por omisión, algunas personas dejan a los adultos mayores abandonados en casa, mientras se van a trabajar y eso es un tipo de agresión, ya que el adulto mayor puede presentar muchas lesiones por esta situación.

El paciente comienza a presentar disminución de su actividad física, porque no hay quien lo estimule, lo ponga a caminar o a hacer ejercicio, y el paciente se la pasa sentado o acostado.

Esto tiene muchas complicaciones, porque se presenta disminución de condición física y fuerza muscular, lo que propicia caídas, úlceras por presión o escaras por estar sentado o acostado mucho tiempo, hay poca higiene oral y corporal.

El internista geriatra del IMSS en Puebla, recomendó que si no es posible cuidar personalmente de nuestros abuelos, se puede solicitar el apoyo de instituciones especializadas, en la actualidad es común que las familias lleven a los adultos mayores a los Centros de Día para adultos mayores, donde tienen actividades de convivencia, recreativas, culturales e incluso de servicio a la comunidad.

Debemos recordar que el adulto mayor requiere cuidados especiales, pero no significa que dejen de ser productivos para la sociedad. Entonces debemos estimularlos a continuar realizando sus actividades de manera independiente, porque negarles esta condición productiva es también un tipo de violencia.

El adulto mayor debe salir en la medida de lo posible y ser independiente, caminar, visitar a la familia, tener actividades recreativas; si existe el temor de una caída o que pueda no recordar cómo regresar a casa, apoyarlo con una persona que lo acompañe.

Además, se debe estar al pendiente de su estado de salud, recordarle que debe tomar sus medicamentos, hacer ejercicio y asistir a consulta, porque ellos pueden olvidarlo en algún momento.