Beirut debuta con el pie derecho en festival de jazz de Montreal

Música, baile, gastronomía y mucho ambiente son los hilos conductores que durante 10 días unirán a miles de personas que asisten aquí al 36 Festival Internacional de Jazz, que este viernes arrancó con la entrega del Premio Miles Davis al guitarrista estadounidense Al di Meola, y conciertos de Bebel Gilberto, Paulo Ramos, La Fileta Ensamble, Flamenco Vivo y Beirut.

Apenas pasadas las 21:30 horas, en el escenario principal y en medio de luces multicolores, sonaron los primeros acordes de la banda de folk Beirut comandada por el estadounidense Zach Condon, quien contempló sorprendido las miles de almas que lo acompañaban.

Así dio inicio un recorrido sonoro habitado por los temas que le han dado fama a lo largo de ya casi 10 años, gracias a su original sonido que combina la música folk con elementos de música oriental y europea, incluso mexicana.

A su lado, Perin Cloutier (chelo y acordeón), Jon Natchez (sax y mandolina), Nick Petree (percusiones), Kristin Ferebee (violín), Paul Collins en los teclados y el ukulele, Jason Poranski en la guitarra y Kelly Pratt en la trompeta, hicieron las delicias de la concurrencia que, vaso en mano, en solitario o en parejas, cantó y hasta bailó con el debut de Beirut en Montreal.

Las terrazas y los bistros aledaños también lucieron abarrotados incluso después de concluido el concierto, con presentaciones igualmente animadas.

La noche montrealeña también vio desfilar a Bebel Gilberto (Brasil) en el Club Soda, a Al di Meola (EUA) en el Teatro Maisonneuve, al ensamble La Fileta (Italia), a Flamenco Vivo (España) en el Maisonneuve Sinfonique; a Emma Frank en L' Astral; a Paulo Ramos (Brasil) en el Bateau Manche, la Steve Miller Band (EUA) en la sala Wilfrid-Pelletier; así como al libanés Rabin Abou Khalil en la Ludger Duverray.

Pasada la medianoche, el ambiente lo seguían poniendo Dana Fuchs, Spealeasy Electro Swing y the Urban Sciense #Lecypher, en escenarios como el de la CBS Radio Canadá, L' Astral y el Savoy du Metrópolis, en medio de un desfile de amantes de la música, en su mayoría jóvenes e incluso familias que disfrutaron por igual la jornada inaugural.

El primer día de actividades arrancó apenas pasado el mediodía cuando la esquina del jazz, en Sainte Catherine y Jean Mancé, comenzó a llenarse de gente al ritmo de varias bandas de estudiantes de música que invitaron a todos a congregarse en las escaleras que rodean la Plaza de las Artes y que hacen esquina con los dos más importantes escenarios del encuentro, el TD y el Río Tinto Alcán.

Sonidos beb-boperos de las clásicas bandas se fueron mezclando con un sinfín de influencias y estilos a lo largo de la jornada, en medio de comparsas de bailarines que contagiaban su ánimo con la concurrencia que empezó a apostarse en los más de 50 bares, lounges y bistros que presumen la gastronomía fusión que predomina en esta parte de la ciudad.

A un costado del Museo de Arte Contemporáneo fueron instaladas unas islas especialmente dedicadas a los niños, donde se ofrecerán, durante todo el festival, actividades de iniciación musical, cuentacuentos, maquillaje y juegos para pasar el tiempo a ritmo de jazz.

Varios grupos de personas con capacidades diferentes dieron cuenta de por qué el jazzfest ha sido reconocido como un encuentro incluyente y con gran accesibilidad.

Con el sol a plomo, contrario a los días previos, los paseantes, locales y extranjeros se dispusieron a disfrutar de una de las citas jazzísticas más importantes del orbe, y uno de los festivales más importantes y de mayor prestigio del verano canadiense.

Al filo de las 15:00 horas, André Ménard, director artístico del encuentro, que este año ofrece cerca de mil actividades y conciertos, arrancó formalmente las actividades con la entrega del Premio Miles Davis para el estadounidense Al di Meola, uno de los consentidos del público canadiense y del jazzfest.

Tras agradecer la distinción y ofrecer breves entrevistas a los medios acreditados, Meola y los organizadores del festival se trasladaron al Casino de Montreal, donde se llevó a cabo un coctel de inauguración.

Mientras en las calles el ambiente subía de tono conforme avanzaba la tarde; mientras cientos de personas transitaban la esquina del jazz, algunos de camino a las salas de conciertos, otros probando la mejor ubicación en los escenarios de calle para poder ser testigos del arranque musical de esta edición que traerá a unos tres mil músicos de unos 30 países.

Los tradicionales jumbo hot dogs callejeros, las fritatas y los magos en forma de flor hicieron buena competencia durante la jornada a los bistros, donde lo mismo se puede disfrutar de una selección frutas, quesos y vinos; que de cervezas o coctelería, todo para agradar al paladar y ponerlo a tono con el banquete musical, que hoy tiene preparada otra intensa jornada.

Enrique Rava Quintet (Italia), Alfredo Rodríguez Trío (Cuba), James Cotton (EUA), Micheal Kaeshammer (Colombia-RU), Steve Wilson, Chris Botti (EUA) y The Staley Clark Band, son algunos de los estelares de la noche, que prometen ofrecer otro agasajo auditivo.