Jóvenes yucatecos desarrollan modelo de bicicleta motorizada

Como una alternativa económica ante el incremento en el costo del transporte público y los prolongados tiempos de traslado, jóvenes estudiantes desarrollan un modelo de negocio basado en la motorización de bicicletas, sin que éstas pierden su función mecánica.

Con el nombre de Moyotl (mosquito en náhuatl), César Augusto Canto Torres e Hiroshi Ko Lima Sosa motorizan bicicletas, una opción de transporte para estudiantes que deben desplazarse grandes distancia entre sus hogares y sus centros escolares, incluso laboral.

A un modelo de bicicleta retro conocido como Beach Crusier, se le adapta un motor de 49 centímetros cúbicos y un tanque de gasolina con capacidad para dos litros de gasolina, lo que le permite recorrer unos 40 kilómetros por litro.

"Esta es una muy buena opción de transporte", destacó Lima Sosa, quien junto con su socio y compañero es estudiante del tercer semestre de ingeniería mecánica del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM).

"A diario gastamos un promedio de 30 pesos para trasladarnos de la casa a la escuela y luego de retorno a nuestros hogares, además de emplear -yo que vivo en el centro de la ciudad-, unos 40 minutos para ir a la escuela. La bicicleta reduce el gasto al erogar 30 pesos por semana y el tiempo de traslado es de 20 minutos al mismo lugar", detalló.

Una característica es que la bicicleta no pierde su función tradicional por ello, cuando la persona así lo decida o se quede sin gasolina, solo es necesario manualmente quitar un seguro que permite pedalear la bicicleta.

Esta bicicleta, citó, puede alcanzar velocidades máximas de entre 35 a 49 kilómetros por hora y soportar un peso de hasta 180 kilogramos, pero también si se desea, poner otros aditamentos como son amortiguadores, frenos de disco, incluso personalizar la bicicleta con algún color en particular o parrilla.

Al respecto, Canto Torres señaló que debido a que tiene un moto menor a 50 centímetros cúbicos, el uso de las unidades no requiere de emplacamiento, pago de tenencia y contar con una licencia para conducirla, esta última porque continua siendo una bicicleta.

Añadió que gracias al bajo consumo de combustible, las emisiones de contaminantes es muy poca y el vehículo puede ser estacionado casi en cualquier parte, sin afectar a otros, haciéndolo un vehículo propio para grandes ciudades. Evocó que el vehículo tiene un costo de cinco mil 500 pesos.

La bicicleta es fabricada en Yucatán, mientras que el motor y las refacciones provienen de Guadalajara, Jalisco, además que es posible "personalizar" la bicicleta con el color de la preferencia del cliente.