Un puente levadizo es la puerta de comunicación entre un pasado de defensa militar de un pueblo, por el que fue realizado el Reducto de San Miguel, y que actualmente alberga el Museo de Arqueología Maya, y la ciudad de Campeche.

Esta estructura forma parte del sistema de defensa de Campeche, que es una serie de murallas con fuertes y baluartes que sirvieron para detectar a los piratas que eran atraídos por la riqueza que era resguardada en esta ciudad en los siglos XVII y XVIII, por ser el puerto de embarque de productos hacia la España.

Ubicado en el cerro de Buena Vista, a la salida de Campeche hacia Lerma, es un edificio en forma de fuerte que se conserva en un buen estado y que atrae al turismo por su ubicación y la historia que hay entre sus murallas.

Forma parte, junto con el fuerte de San José el Alto y la muralla, de las fortificaciones construidas para la defensa de la ciudad.

Fue el ingeniero militar Juan José de León y Zamorano, en el año de 1771, quien estuvo a cargo de su edificación que concluyó en el año de 1801.

Consiste en una planta de forma pentagonal en un cerrito con un puente elevado que atraviesa una fosa y un angosto pasillo curvo que va a dar a la puerta principal, tras la cual hay un patio principal con un pozo muy típico de la región al centro y unas rampas laterales para subir al techo, donde se puede tener una vista del puerto.

Sobre este edificio, que está a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el director de Museos de Campeche-INAH, Marco Antonio Carvajal Correa, explicó que la cultura maya que se extendió desde la República Mexicana y hasta algunas partes de Centroamérica, es una de las más completas por sus aportaciones culturales, científicas, académicas y cosmogónicas.

En tal sentido, explicó, en entrevista con Notimex, que tras cerca de diez años de total abandono, en 1963 se rehabilitó para albergar el Museo de Armas y Marinería y en el año 1978 se cambió por el Museo de Arqueología Maya.

El especialista con estudios de posgrado en Patrimonio y Desarrollo Sustentable por la Universidad Autónoma de Campeche comentó que este museo se divide en diez salas denominadas: Los dioses, El tiempo, El poder y la guerra, El ciclo de la vida, La arqueología de Campeche, El mundo maya, La diversidad, La vida en la ciudad, Jaina, La casa del agua y Calakmul, trascender a la muerte.

En general, el experto en Antropología social detalló que la muestra el museo inicia con la muestra del horizonte de la cultura maya desde el periodo preclásico del año 600 a. C. y clásico del año 1000 d.C.

Y que gracias a que el museo es temático, se pueden comprender temas como en el comercio en esa época donde se desplazaban mercancías y todo tipo de productos hacia el centro de México y hasta Panamá.

El funcionario del INAH-Campeche explicó que como parte de la arqueología de la región no podía dejar de exhibirse lo realiado en Ixcalumkin, una zona arqueológica maya en el estado, donde se descubrió un tallado muy fino en piedra caliza muy representativo de la entidad.

Asimismo, resaltó la sala dedicada a la Isla de Jaina, construida artificialmente y donde era un centro ceremonial maya y donde se hallaron varios enterramientos con figurillas, en lo que ha sido calificado como un portento de la arquitectura maya.

Otra sala que es muy preciada, dijo, es la dedicada a Calakmul, en donde está el entierro del rey Garra de Jaguar, con sus objetos personales y los de su compañera.

"Completan las colecciones máscaras de jadeita que son funerarias, de los señores de Calakmul, y la famosa estela número nueve, la cual tiene grabados epigráficos de fechas, y nombres y rostros de los reyes y sus mujeres", mencionó.

Carvajal Correa, tras su conocimiento de la cultura maya, precisó que un punto importante de la cultura maya era la religión que también tiene elementos que pueden verse en este museo, lo mismo que columnas que formaron el famoso Juego de Pelota, instrumentos musicales utilizados en las ceremonias y espacios de templos y habitaciones reales.

Existe, añadió, un espacio dedicado a las aportaciones en conocimientos de los mayas, como es el calendario, la escritura, la astronomía y la numeración vigesimal.

Otro punto de trascendencia de esta cultura, destacó, son sus armas y rituales de guerra, sus guerreros, sus dioses y sus creencias que evoca el platón con tapa de iguana y el cajete con tapa en forma de cabeza de Jaguar Negro o Sol Nocturno, ambas excavadas en la Zona Arqueológica de Becan.

Así como de la Casa de los Itzáes o Edzná, la escultura pétrea en forma de tambor en la que aparece la imagen de una reina.

Además, continuó, hay objetos de uso cotidiano que nos hablan de sus usos y costumbres, como vasijas, cosas de metal, animales de cerámica, utensilios de barro, vitrales, ollas quemadas, todo en buenas condiciones.

Por último, Carvajal Correa se refirió a la Exposición Temporal sobre Mesoamérica, la cual estará durante este año y que abarca desde las culturas indígenas que habitan desde el norte de Sonora y hasta las de Honduras y parte de El Salcador.

Quien es egresado de la Escuela Nacional de Antropología, destacó que este museo ha sido visitado en lo que va del año - de enero a mayo- por 17 mil 502 personas.