Representa parteaguas, elecciones intermedias en México: Misión OEA

La Misión de Visitantes Extranjeros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en México destacó que las recientes elecciones en México son un parteaguas, debido a los avances registrados por la recién reforma electoral.

Laura Chinchilla Miranda, la jefa de la Misión, refirió que son las primeras elecciones celebradas tras una amplia reforma en la materia que incorporó avances como el fortalecimiento de la figura del fiscal electoral y una mayor autonomía en su designación.

Asimismo, en cuanto a la paridad de género, las candidaturas independientes y la casilla única, agregó la ex presidenta de Costa Rica.

"La figura de las candidaturas independientes, así como los mecanismos de financiamiento, de mayor acceso a la publicidad por parte de partidos minoritarios, entre otros, hicieron de este proceso, sin lugar a dudas, un importante punto de quiebre en favor de la democracia electoral mexicana".

Además, afirmó que esos factores hicieron del proceso electoral intermedio un ejercicio más participativo y competitivo de lo que se recuerde en toda su historia, con múltiples opciones para el votante.

Así que, descartó que se dé marcha atrás, y más cuando quizás el hecho de tener más opciones para decidir tuvo algo que en la gran participación de la ciudadanía.

No obstante, consideró que tendrían que afinarse algunos de los mecanismos en torno a todas las reformas que se hicieron, pero procurando mantener la orientación de elecciones más participativas y competitivas.

Así, dijo, a la luz del análisis de esta reforma, del proceso electoral en su conjunto y de los resultados obtenidos por cada una de las tendencias políticas, la misión celebra la apertura y la competitividad que caracterizaron a esta jornada.

Sin embargo, sobre la figura de las candidaturas independientes, la Misión recomienda una revisión de las herramientas legales, con el objeto de generar condiciones de mayor equidad en la contienda.

En cuanto al financiamiento de campaña, comentó que la Misión de la OEA considera que, pese a las buenas intenciones del modelo de control, éste produce una sobrecarga de trabajo en las autoridades electorales que no parece ser la más adecuada para garantizar la certeza de la fiscalización.

También refirió que durante los múltiples diálogos sostenidos en el curso de esta Misión se recibieron reclamos generalizados sobre el modelo de comunicación política implementado para estas elecciones.

Advirtió que más allá de sus intenciones de abaratar el costo de las campañas y favorecer la equidad electoral, el modelo actual no parece propiciar un debate político de calidad y genera fricciones constantes entre los actores del proceso electoral.

En este sentido, dijo, la Misión invita a que previo a cualquier modificación legislativa para afinar este esquema se abra una discusión lo más amplia posible sobre los cambios que se le deben realizar.

Tras este primer ejercicio bajo las nuevas reglas de federalismo electoral, la Misión también recomendó hacer una evaluación de su implementación práctica, a fin de identificar aciertos y desafíos de cara a próximos procesos electorales.

Recalcó que el establecimiento de un mecanismo de diálogo fluido, que incluya a las autoridades electorales nacionales y locales, permitirá encontrar un mayor balance entre dotar a las entidades federativas de un margen de autonomía y asegurar el cumplimiento de algunos estándares nacionales.

Respecto a la justicia electoral, expuso que la Misión observó que tanto las autoridades administrativas como las jurisdiccionales padecen una carga excesiva de trabajo.

En ese punto, la Misión sugirió propiciar revisiones a la legislación de manera de que no se generen incentivos a la excesiva litigiosidad que se ha producido en este proceso electoral.