Obligado EUA a respetar derechos humanos de migrantes: diputada

Ante el endurecimiento de los controles fronterizos aprobados en el Congreso de Estados Unidos, la diputada Gloria Bautista Cuevas recordó que ese país, como cualquier nación, está obligado a respetar los derechos humanos, ya que su origen y composición descansa en la migración.

"La adición de 20 mil agentes, la construcción de hasta mil 126 kilómetros de muro fronterizo y el uso de aeronaves no tripuladas, así como la compra de helicópteros no se justifica, ya que quienes cruzan la frontera son trabajadores que contribuyen a la economía de aquel país y no delincuentes", consideró.

Por eso, añadió, la inversión de 38 mil millones de dólares puede ser un desperdicio. Con esa cifra podrían generarse mejores opciones para las personas que migran desde Centroamérica y frenar el amplio flujo migratorio, ya no son sólo los mexicanos quienes lo cruzan", remarcó la legisladora.

La también secretaria de la Comisión de Seguridad Social consideró lamentable que la reforma migratoria de un país que se ha preciado de defender los derechos y las libertades de las personas en el mundo, recurra a ese tipo de acciones.

"Recordemos que en términos poblacionales, Estados Unidos está integrado por migrantes de todas partes del mundo", resaltó la legisladora del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Por eso, precisó, "sus políticas y leyes deben considerar y respetar los derechos de aquellas personas que por razones económicas, laborales, políticas o por reunificación familiar, migran a territorio estadunidense en búsqueda de mejores condiciones de vida".

Aunque la migración es un fenómeno que tiene impactos nacionales, hay estados que resienten mucho más el abandono de su población, tal es el caso de Oaxaca, entidad donde hay decenas de municipios prácticamente abandonados o únicamente con población infantil y de adultos mayores.

"No es justo que connacionales, quienes migran al vecino país en busca de mejores oportunidades de vida, tengan que abandonar a su familia, sus raíces y su cultura en aras de sobrevivir.

"Mucho menos es justo que se les haga trabajar incesantemente para que al final de las extenuantes jornadas se nieguen a pagarles y además, sean amenazados con entregarlos al Departamento de Migración".

Mencionó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es un hombre de gran visión, que en reiteradas ocasiones se ha manifestado por la naturalización de 11 millones de migrantes.

Dichos migrantes, expuso, tienen derecho a la reunificación familiar y a vivir dignamente en un país donde pagan impuestos y contribuyen con su productividad a su desarrollo económico, por lo que el Congreso debe empezar por generar dispositivos legales o enmiendas para concretarlo.

La diputada perredista afirmó que aún hay tiempo para propiciar que en Estados Unidos se promueva la integración y la cohesión social de las personas migrantes y trabajadores en los términos de los instrumentos internacionales de los derechos humanos.

También propuso que se prohíban las inspecciones laborales, escolares o cateos de vivienda que tengan como objetivo verificar el estatus migratorio de los trabajadores, los estudiantes o los habitantes.

Sugirió, además, "sancionar y castigar con todo el peso de la ley a aquellas personas o autoridades que ejerzan violencia, 'cacen', persigan, discriminen, excluyan, estigmaticen o ejerzan cualquier forma de violencia por motivos de nacionalidad, raciales o estatus migratorio", agregó.

Las autoridades y cuerpos de seguridad deben recibir la capacitación adecuada para dar un trato digno y respetuoso a los trabajadores migrantes en las zonas fronterizas para evitar que sean maltratados y que en algunos casos sean asesinados por los mismos cuerpos de seguridad, remató.