Especialista llama a estudiar obra lingüística de los Agustinos

El catedrático de Lingüística Románica de la Universidad de Ámsterdam, Otto Zwartjes, ofreció una conferencia enfocada en la obra del agustino Manuel Pérez sobre la lengua náhuatl, en el marco del V Encuentro de Historiografía Lingüística.

El evento fue organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), El Colegio de México y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y abordó la obra de los misioneros como fuente para el conocimiento de las hablas nativas.

El experto señaló que obras gramaticales sobre el náhuatl, como la de Manuel Pérez, representan hoy una fuente imprescindible para el conocimiento de las hablas indígenas, al ser "documentos de gran valor para las investigaciones sobre la tipología de las lenguas o sobre el desarrollo de conceptos lingüísticos".

En declaraciones difundidas por el INAH, Zwartjes explicó que si bien es cierto que los misioneros agustinos estuvieron en diversos continentes y sus obras sobre lenguas nativas varían mucho según cada región, fue en Filipinas donde tuvieron un papel muy importante a través de la publicación de sus gramáticas.

En México, detalló el lingüista, había una tradición muy fuerte de jesuitas en el norte del país y también de franciscanos, pero la presencia de agustinos era menor; por ello resultaba sorprendente que hubiera tantos frailes de eta orden trabajando como catedráticos en la Real Universidad de México.

Además del náhuatl, los agustinos aprendieron otras lenguas como el otomí y el purépecha, y publicaron gramáticas, catecismos y cartillas para aprender a escribir.

La obra gramatical de Manuel Pérez es muy importante y también su catecismo, porque permite ver cómo tradujo al náhuatl los conceptos religiosos y los temas bíblicos, explicó Zwartjes, cuya obra cubre un extenso universo de lenguas y autores.

Enfatizó que merece la pena estudiar más ampliamente cómo se comunicaron las órdenes religiosas entre sí y cómo intercambiaron ideas sobre lingüística, pues al parecer había una colaboración muy estrecha.

Estudioso de tratados y gramáticas de lingüística elaborados por misioneros, el experto ha analizado la obra de Manuel Pérez, agustino nacido en México y autor de una gramática náhuatl que lo muestra como excelente conocedor de la lengua.

Manuel Pérez vivió en Chiautla de Tapia, antes llamado Chiautla de la Sal, en Puebla. Fue maestro de Teología en la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de la Nueva España y catedrático de la Real Universidad de México, siendo el último catedrático de la Orden de San Agustín, de 1695 a 1701.

El titular de la cátedra de Español y Pensamiento Lingüístico de la Universidad de Ámsterdam destacó una obra menos estudiada de Manuel Pérez: "El Cathecismo romano", del que hizo una primera traducción al español y náhuatl 40 o 50 años antes de que saliera en España, ya que se había prohibido su traducción en aquel país.

"Hay muchas lenguas muy bien estudiadas, difundidas y documentadas, pero faltan muchos estudios de idiomas como el quechua o las hablas nativas del norte de México, de las que es necesario abundar más en la lexicografía, la traductología y el ambiente histórico", afirmó.

Otto Zwartjes ha ofrecido conferencias en universidades de Alemania, Bélgica, México, Brasil, España, Perú, Noruega, Hong Kong, Tokio y es profesor invitado en instituciones académicas.

En México impartió el curso "Los misioneros lingüistas de tradición hispánica: la importancia de las obras provenientes de las órdenes de San Jerónimo y San Agustín para la historiografía lingüística", en la Dirección de Estudios Históricos del INAH.