Psicóloga cubana destaca importancia de lucha contra el tabaquismo

Un factor determinante en el combate al tabaquismo es lograr que el fumador se dé cuenta que es manipulado para gastar en un cigarrillo y también en pagar por curarse de las enfermedades que ese consumo le acarrea.

En entrevista con Notimex, la especialista, Nery Suárez Lugo, afirmó que la lucha por combatir y erradicar el tabaquismo es difícil, pero el camino está en no cansarse y mantener las acciones en esa dirección.

La autora del libro "Tabaquismo: paradojas, controversias, mitos y realidades", señaló que sí hay disminución en los índices de consumo en los países latinoamericanos, sin embargo, todavía las enfermedades relacionadas al tabaquismo son la principal causa de muerte en la región.

"Hay una experiencia de reducción fuerte en Panamá, donde se hizo un esfuerzo y trabajo serio, que es resultado de la aplicación a la ley para la prohibición, control y ayuda al fumador", señaló.

Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, apuntó que en esta edición se dedica a los costos del tabaquismo.

"Porque es importante tomar conciencia de los costos para salud pública a nivel mundial el enfermar y atender a la persona, además de los costos individuales al fumador y la relación que hay con fumar y pobreza y desnutrición", señaló.

En el marco de la XIII Convención Anual de la Red Iberoamericana de Mercadotecnia en Salud, añadió que además de la restricción en publicidad, hay que concientizar al fumador porque la industria del tabaquismo es poderosa.

"Ahí están ya los cigarrillos electrónicos; cuando apuntamos por un lado para tratar de quitar el consumo, salen por otra parte", refirió.

La psicóloga de origen cubano y con doctorado en ciencias económicas, consideró que la única forma de hacer quebrar a las tabacaleras es que no se fume y que los gobiernos busquen apoyar a quienes cultivan el tabaco con productos sustitutivos, pues tampoco deben quedar desamparados.

Puntualizó que su libro fue publicado en 2013 en una edición colombiana y la última fue en enero de 2015, en Cuba.