Nutrido, el último día de la retrospectiva a Henri Cartier-Bresson

Familias completas se dieron cita en las diversas salas del Museo del Palacio de Bellas Artes donde este domingo concluye la exhibición de la muestra "Henri Cartier-Bresson. La mirada del siglo XX".

En el marco de las actividades del Día Interancional de los Museos, que se conmemora mañana, desde temprana hora, chicos y grandes ingresaron al museo para ser testigos del trabajo artístico y fotográfico de este creador francés que cuya premisa siempre fue atrapar el instante decisivo.

La exhibición, con la que se cierra cierre el programa entre México y Francia "Mano a mano", está dividida en núcleos que reflexionan sobre la relación de Cartier-Bresson con el surrealismo; su visión política, y por último su periodo dentro de la agencia Magnum.

En total son 398 piezas, entre fotografías, collages, pinturas, dibujos, películas, revistas y diferentes diarios de época, las que dan cuenta del personaje complejo que fue Cartier, así como de su evolución artística, desde la estética surrealista hasta el fotoreportaje, pasando por su estilo intimista.

Cartier regresó al Máximo recinto cultural del país, a poco más de 10 años de su muerte y a 80 años de haber expuesto por primera vez en este recinto, cuando en 1935 exhibió su obra al lado de la del llamado "poeta de la luz", el mexicano Manuel Álvarez Bravo.

En esta ocasión, el Museo del PBA presentó una retrospectiva del llamado "padre del fotoperiodismo", que dio cuenta de toda la riqueza de su obra y diversidad de su trayectoria como fotógrafo.

Así, los visitantes pudieron observar desde los primeros trabajos del artista en fotografía y pintura, cuando apenas tenía 12 años; sus primeros dibujos, sus primeras imágenes tomadas con una cámara kodak, a partir de ahí, un recorrido que permite observar su evolución.

Cartier-Bresson fue fotógrafo de personajes de la historia como Pablo Picasso, Henri Matisse, Marie Curie, Albert Camus, Jean-Paul Sartre, Truman Capote, Fidel Castro y Ernesto Che Guevara.

La exposición, abierta en la capital mexicana desde el pasado 26 de febrero, fue realizada por el Centre Pompidou de París, en colaboración con la Fundación Mapfre y la participación de la Fondation Cartier-Bresson.

Las obras proceden de más de 20 colecciones internacionales, entre las que destacan la Fondation Cartier-Bresson de París, el Musée d'Art Moderne de la Ville de París, la Cinémathèque Française, The Art Institute of Chicago, el Museo Metropolitano de Arte y el Museo de Arte Moderno ambos de Nueva York y el Museo de Arte de Filadelfia.