Djokovic se corona en Masters de Roma y apunta a Roland Garros

Con autoridad, el tenista serbio, Novak Djokovic, batió al suizo Roger Federer al son de 6-4 y 6-3 y se cubrió de gloria en la final del Masters 1000 de Roma, con lo que demostró que está más cerca que nunca de ganar Roland Garros.

Después del merecido descanso, al no competir en el Mutua Madrid Open, "Djoker" llegó fresco a la capital italiana para seguir con su preparación rumbo al segundo Grand Slam del año, único "Major" que le falta a su nutrido palmarés.

El abrumador paso de "Nole", que en esta semana sólo tambaleó contra el brasileño Thomaz Bellucci, sigue prolongándose y en sólo una hora y 15 minutos despachó al helvético, quien por cuarta vez se quedó con la miel en los labios en el Foro Itálico.

Hasta el 4-4 del primer parcial, "Djoko" y "Su Majestad" ofrecieron un encuentro parejo, luego el serbio revirtió un "break point" que pudo dictar una historia distinta y, tras salvar su saque, salió con el cuchillo entre los dientes para romper el servicio del de Basilea y embolsarse el set 6-4.

Ese primer golpe lo motivó para meter el pie en el acelerador y para el segundo, quebró desde el comienzo y pronto se adelantó 3-0, para sepultar de una vez por todas las esperanzas de Federer, a quien le falta cantar victoria aquí y en el Principado de Mónaco, para completar todos los certámenes que reparten mil unidades.

Con la conquista de esta copa por cuarta ocasión, el número uno del mundo presume de 24 coronas en eventos de esta índole y se puso a tres de empatar la marca del español Rafael Nadal, actual mandamás en ese departamento.

En total, el nacido en Belgrado lleva cinco masters en fila, pues antes se hizo de los títulos en Montecarlo, Indian Wells, Miami y Shanghái; asimismo, reúne 22 victorias consecutivas, para una impresionante marca de 35-2 en lo que va de esta temporada.

Y ante los titubeos que arrastra Nadal, dominador histórico del polvo de ladrillo, al pupilo del alemán Boris Becker se le presenta un escenario inmejorable para por fin levantar la Copa de los Mosqueteros, misma que se le resistió en 2012 y 2014.