Artistas del grafiti crean la "Historia de un museo en aerosol"

Aluxes, centros ceremoniales mayas, aves o seres míticos del Mayab, son recreados por jóvenes artistas del grafiti que participan en el taller-exposición "Historia de un museo en aerosol".

Un total de 18 jóvenes de la Península de Yucatán plasman sobre placas de aluminio sus ideas acerca de la cultura maya, así como del contenido de las exposiciones que se presentan actualmente en el Museo Regional de Antropología "Palacio Cantón", entre ellas, la muestra "Código Puuc".

La asesora educativa del museo, Pilar Canto Méndez, destacó que por espacio de dos días y como parte de las celebraciones por el Día Internacional de los Museos, en la acera oriente de este inmueble de estilo francés, jóvenes grafiteros tratan de demostrar que los museos "no son sitios elitistas".

Durante dos días, estos jóvenes nos mostrarán su concepción de lo maya, así como lo que encontraron en el museo, razón por la cual previamente se les ofreció una visita guiada y detallada por el inmueble, así como por la exposición, apuntó.

La idea de desarrollar esta actividad, sobre una de las aceras del Paseo de Montejo, es demostrar que los museos no son espacios llenos de cosas "fastidiosas" relacionadas con actividades puramente académicas.

Destacó que los temas desarrollados por cada artista, 16 hombres y dos mujeres, se exhibirán hasta fines de mayo en el mismo sitio de su realización, para posteriormente pasar a resguardo del museo.

Entre los participantes destacan "Gaspar" y su temática de la deforestación; "Sanah" y el Observatorio de Chichén Itzá, mejor conocido como "El Caracol"; "Datoh" y su "Arco de Labná"; así como "Korny" y "El quetzal".

También "Sane" y el "Templo de las siete muñecas"; Buker y su "Cosmogonía maya"; "Roshe" y los "Dioses del inframundo"; "Huevas" y su visión del Palacio "Cantón", mientras que "Flit" trabaja en su propuesta "Los dueños del Cantón".

Al respecto, "Flit" compartió que desde hace 11 años empezó a practicar este tipo de arte y una de las primeras luchas a las que se enfrentó fue cambiar la concepción que se tiene de la práctica del grafiti como un acto vandálico.

"Soy del municipio de Peto -al sur del estado- y ahí empecé a pintar murales, lo que poco a poco me permitió cambiar la idea de la gente y entonces empezaron a reconocer mi trabajo que hoy realizo en diversas ciudades de la Península de Yucatán", expresó.