Necesario renovar los museos que ya cumplieron su misión: experto

Muchos museos registran buenas cifras de visitantes, sin embargo, no todos aportan cultura a su público, pues varios se limitan a funcionar como espacios de entretenimiento o como meros custodios del patrimonio, sostuvo el especialista Alberto Soto Cortés.

En el marco del Día Internacional de los Museos, a celebrarse el 18 de mayo, el coordinador de la Licenciatura en Historia del Arte de la Universidad Iberoamericana, dijo que ello se debe a factores como la falta de profesionalización en el ámbito de los museos.

Esto es, requieren no sólo excelentes administradores, sino perfiles capaces de generar ideas más complejas acerca de cómo la sociedad construye sus referentes.

En un comunicado, expuso que los museos se muestran como escaparates de la fortaleza cultural de México, pero muchas veces carecen de apoyo a la investigación, así como de vínculos con universidades e iniciativa privada.

Mencionó que en vez de dar por hecho todos los museos son valiosos y que por ello deben mantenerse en los presupuestos gubernamentales, es necesario que los que ya cumplieron con su misión adquieran un nuevo sentido que les permita generar conciencia y así transformar a la sociedad.

Como ejemplos admirables de museos públicos a los del Palacio de Bellas Artes y al Nacional de San Carlos, que normalmente "ofrecen algo que no se apoye meramente en el apellido de un artista o en una tendencia".

Consideró además que el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco), el Museo Franz Mayer y el Museo Jumex de la ciudad de México, son ejemplos de buenas prácticas entre las instituciones de carácter privado.

Al respecto, Héctor Rivero Borrell, director del Museo Franz Mayer, egresado de la Universidad Iberoamericana y académico de la licenciatura en Historia del Arte, apuntó que en México persiste la imagen del museo como "el templo del saber al que uno debe entrar hablando bajito y caminando de puntitas.

"Esta noción es algo contra lo que luchamos continuamente quienes trabajamos en estos recintos y nos hemos marcado el objetivo de romper con esta idea, pues nos limita, nos coarta; buscamos generar la imagen de una institución mucho más amistosa y permisible", dijo.

Con más de 190 mil visitantes al año, el Museo Franz Mayer ha encontrado un discurso incluyente y plural, mediante el cual ambas partes, museo y espectador, pueden aprender uno del otro.

"Una de las obligaciones que tenemos los museos es entender a los diversos públicos y encontrar maneras para establecer una relación con los visitantes", aseguró el experto, quien subrayó que aunque en principio un museo es una institución abierta al público en general.

Por ello, tiene la obligación de esforzarse en identificar los gustos, intereses y necesidades de cada uno de los grupos que integran al gran público, con el fin de poder ofrecerles exposiciones y actividades que los atraigan.