Cancilleres de UE debatirán plan contra traficantes de migrantes

Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) analizarán aquí el lunes próximo las primeras líneas del plan para detener las redes de traficantes de migrantes que operan en el norte de África.

La estrategia, elaborada por el Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS, por sus siglas en inglés) del bloque y de la cual aún se desconocen los detalles, consiste en identificar las embarcaciones empleadas en la travesía ilegal del mar Mediterráneo y destruirlas en alta mar.

Bruselas señaló que no necesita una resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para iniciar la recopilación de información de inteligencia.

La idea es identificar y vigilar los blancos potenciales, a través del centro de satélites de la UE, basado en España.

Las fuerzas de seguridad europeas tampoco necesitan la aprobación de otros países para abordar y registrar cualquier embarcación, de acuerdo con el EEAS.

No obstante, las embarcaciones que navegan bajo la bandera de algún país solo podrán ser incautadas con el acuerdo de dicha nación.

La jefa del EEAS, Federica Mogherini, reconoció que operaciones de ese tipo pueden poner en riesgo la vida de inmigrantes inocentes, ya que los traficantes viajan muchas veces armados.

También admitió que la inestabilidad política en Libia, puerto de partida de la mayoría de las embarcaciones cargadas de migrantes irregulares, y la fuerte presencia del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en ese país, tornan especialmente peligrosa la misión.

Los cancilleres europeos deberán acordar el lunes la contribución que harán sus respectivos países a la operación.

Francia, Reino Unidos, Alemania, Italia y España ya han prometido suministrar buques de guerra, mientras que Polonia y Eslovenia se comprometieron con enviar aviones de vigilancia o helicópteros.

Mogherini espera que la misión pueda ser lanzada oficialmente en junio próximo, durante una cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE, en Bruselas, con una duración inicial de un año.