Profesor jubilado chiapaneco ve pérdida de interés en educar

El profesor Adán Trejo Notario, de casi 90 años de edad, ve con preocupación los problemas sociales causados por los paros, marchas y pintas del magisterio.

Consideró que la actitud del magisterio debe cambiar, "debe preocuparse más por la educación, por estar en las aulas", ya que, dijo, la urgencia y la necesidad es que estén en sus aulas cumpliendo con su responsabilidad.

El profesor jubilado de la sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) narró que le tocó abrir camino para la educación en la escuela primaria Miguel Hidalgo y Costilla, del municipio de Salto de Agua.

El hombre de mirada cansada y lenguaje lento, recordó que su ingreso era de cinco pesos al día, con lo que cubría su alimentación, lavado de ropa, hospedaje y otras necesidades, debido a que no había casa para el proceso en la comunidad rural.

Para llegar al lugar era sólo camino de terracería, pero había que llegar por amor a la educación y a la profesión, lo que ha ido perdiendo con el paso del tiempo, porque el docente está involucrado en otros asuntos políticos, refirió.

En entrevista, dijo que permaneció seis años en la comunidad de Salto de Agua, "donde había respeto, amor y mucha atención para el profesor".

Trejo Notario indicó que llegar a la escuela primaria Miguel Hidalgo y Costilla, de ese municipio de la zona norte del estado, resultaba muy complicado, ya que debía caminar muchas horas y algunas veces iba a caballo o en mula.

El profesor opinó que "ahora se ha ido perdiendo interés y amor por la educación de los niños a quienes se les ha encomendado en sus manos, debido a que por cualquier pretexto se convoca a paros".

"En mi época de docente era complicado contar con gis o pizarrón, lo más importante era contar con los niños, verlos en las aulas", recalcó.

Para el docente, las condiciones de dispersión y ausencia de servicios médicos hacían el escenario complicado para los profesores y la comunidad.

En ocasiones, abundó, la presencia de vectores era causante de enfermedades que complicaban la existencia, la falta de docentes hacía más compleja la realidad, el gobierno mandaba a jóvenes que habían terminado secundaria o primaria para la enseñanza.

"Éramos pocos los maestros egresados de instituciones de educación superior y éramos pocos los que queríamos ir lejos, hasta donde estaban los niños, las escuelas y la necesidad de educar", anotó.

Dijo que tras una enfermedad causada por vector, un médico de Veracruz le recomendó no volver a la comunidad de Salto de Agua "y fue entonces cuando me cambiaron a Villa de Acala, donde tardé más tiempo, pero eran las mismas condiciones".

Sostuvo que en la actualidad hay mejores condiciones para el cumplimiento de las labores del profesorado; "a diferencia de mi época", dijo.

Sin embargo, alertó que no están siendo bien aprovechadas estas condiciones y "lamentablemente, a veces son toleradas por las autoridades algunas actitudes de los mismos docentes".

"La tecnología de ahora debe servir para una mejor enseñanza, las herramientas didácticas que se han ido modernizando deben ser bien utilizadas, el alumno debe sentirse atraído por la escuela, querido, protegido y muy bien atendido por su mentor, además, debe guardar respeto por él, pero no existe tal", señaló.