Impuesto mexicano a comida chatarra podría ser referente internacional

Los impuestos aprobados en México a los alimentos y bebidas de alto contenido calórico, llamados "comida chatarra", podría sentar un referente internacional para actuar contra los crecientes niveles de obesidad y diabetes en el mundo.

Un estudio elaborado por el Instituto para el Desarrollo de Ultramar (ODI), organismo independiente con sede en Reino Unido, indicó que el impuesto aprobado por el Congreso mexicano en 2013 podría ser un instrumento clave para contrarrestar las dietas poco saludables.

Titulado "El creciente costo de una dieta saludable", el informe apuntó que en los países considerados para el estudio (Brasil, China, Corea del Sur y México), los precios de los vegetales han subido 91 por ciento de 1990 a 2012, mientras los de los alimentos procesados han bajado 20 por ciento.

En todo el mundo se registra un mayor porcentaje de población con niveles de obesidad y sobrepeso, aunque la tendencia es especialmente significativa en los países en desarrollo.

Ninguna nación, advirtió el informe, ha detenido hasta ahora la tendencia de las personas a la obesidad y al sobrepeso.

Steve Wiggins, uno de los autores, manifestó que el caso de México es inusual debido a que existen escasos precedentes en el mundo en que gobiernos nacionales hayan usado de manera efectiva una tasa fiscal para influir y cambiar la dieta de la población.

"Toda clase de gente está observando y esperando cuáles son los efectos de estos impuestos en México, en momentos en que creadores de políticas públicas de países ricos y pobres se esfuerzan por responder a la creciente epidemia de salud generada por las cambiantes dietas", dijo Wiggins.

En entrevista con Notimex, el investigador expresó que imponer un impuesto que apunte a disminuir el consumo de alimentos potencialmente dañinos es algo que debe considerarse, por lo que la experiencia de México resulta relevante.

Advirtió sin embargo que los impuestos "deben ser sólo una de las medidas diseñadas para que la gente obtenga mejores dietas" y que entre esta serie de estrategias deben incluirse, entre otras, la información pública y las regulaciones sobre la venta de alimentos no saludables a niños.

"No se puede esperar que la aprobación de un impuesto por sí solo pueda cambiar la dieta en un país. Con una serie de medidas habrá mayores oportunidades de tener éxito y alcanzar esta meta", aseguró Wiggins.

El informe señaló que el alza en los precios de frutas y vegetales se puede deber en parte al creciente uso de alta tecnología en su producción, además de que a menudo se distribuyen cortadas, empaquetadas y lavadas, y a que son accesibles todo el año.

Mientras tanto, avances en la manufactura, así como la caída en los costos de transporte y la logística pueden explicar el descenso en los precios de los alimentos procesados, tales como helados y galletas, de acuerdo con ODI.

El informe asentó que en México el consumo de alimentos ultra procesados y bebidas endulzadas se ha disparado en los últimos años. En consecuencia, casi 70 por ciento de los adultos en México padecen sobrepeso u obesidad.

Datos preliminares sugieren que el impuesto a la "comida chatarra" en México podría estar dando resultados.

La Encuesta Nacional sobre Obesidad, realizada por grupos civiles, apuntó a que 52 por ciento de los consultados ha reducido su consumo de estos alimentos tras la aprobación del impuesto.