Recuerda Papa a cristianos coptos degollados por el Estado Islámico

El Papa recordó hoy a los cristianos coptos degollados en las playas de Libia por las milicias del Estado Islámico (EI) y aseguró que ellos "no se escandalizaron", por eso murieron "con el nombre de Jesús en la boca".

Francisco tocó el tema la mañana de este lunes, durante el sermón de su misa matutina celebrada en la capilla de su residencia vaticana de Santa Marta, durante la cual hizo referencia a la llamada telefónica que le hizo la víspera al líder copto ortodoxo egipcio, Tawadros II.

"Yo recordaba a sus fieles, degollados en la playa por ser cristianos. Estos fieles, por la fuerza que les dio el espíritu santo, no se escandalizaron, murieron con el nombre de Jesús en los labios. Es la fuerza del espíritu. El testimonio. Es verdad, esto es precisamente el martirio, el testimonio supremo", dijo.

Aseguró que fue el mismo Jesús el que preparó a sus discípulos por las persecuciones que vendrían cuando les advirtió que serían expulsados de las sinagogas y que llegaría la hora en la cual, incluso quien les diese muerte, creería que así da culto a Dios.

"Hoy somos testigos de estos que matan a cristianos en nombre de Dios, porque son infieles según ellos. Esta es la cruz: Esto que me sucede a mí -dijo Cristo- las persecuciones, las tribulaciones pero por favor no se escandalicen: el espíritu les guiará y se lo hará comprender", añadió.

Sostuvo que si los cristianos no toman en serio la "dimensión martirial" de su vida religiosa, no entendieron todavía el camino enseñado por Jesús.

La víspera, el obispo de Roma envió a Tawadros un mensaje al cumplirse el primer aniversario del encuentro que ambos sostuvieron en 2014 en El Vaticano y por ser el "día de la amistad copto-católica".

Como respuesta, el conocido como "Papa copto" llamó por teléfono a Roma. La conversación fue "larga y cordialísima", según reveló el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi.

"Se tocaron principalmente dos temas: la voluntad de proseguir en el empeño común para la unidad de los cristianos y la propuesta de un acuerdo para la celebración de la Pascua en una fecha común", añadió el sacerdote jesuita.

Coptos y católicos actualmente siguen dos calendarios distintos y por eso celebran las fiestas pascuales en diferentes momentos del año.