Expresa Damas de Blanco dudas sobre recientes cambios en Cuba

El colectivo Damas de Blanco expresó hoy aquí sus dudas sobre los cambios impulsados recientemente por el gobierno de Cuba y pidió a la Unión Europea tener "mucho cuidado" al decidir si normaliza sus relaciones bilaterales con la isla.

"Mucho cuidado con la cooperación que se haga con los Castro (Fidel y Raúl). Los beneficios nunca van a ser para el pueblo, (sino) para el gobierno", afirmó en rueda de prensa Berta Soler, una de las representantes del grupo que viajó a Bruselas para recoger el Premio Sájarov del Parlamento Europeo (PE).

La activista sostuvo que los recientes cambios en Cuba son "cosméticos" y que el país necesita "reformas reales". "Precisamos de una Cuba donde hay libertad y derechos humanos", urgió.

Por su parte, Laura Labrada Pollán, hija de una de las fundadoras de Damas de Blanco, Laura Pollán, señaló que "mucho queda aún por hacer" para alcanzar el objetivo del colectivo.

Afirmó que el objetivo de las Damas de Blanco "no es más que una Cuba gobernada por los mismos principios de democracia y tolerancia que animan a la Unión Europea (UE)".

El grupo recibió el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia de manos del presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, ocho años después de haberle sido concedido.

La ceremonia fue posible gracias a la suspensión de la prohibición sobre viajes internacionales que el gobierno de La Habana mantenía en vigor hasta enero pasado y que impedía a las activistas salir de la isla sin una autorización especial, que nunca les fue otorgada.

El colectivo Damas de Blanco fue creado por las esposas, hermanas, hijas y amigas de un grupo de 75 activistas encarcelados en 2003 en el marco de la llamada "Primavera Negra".

Para demadar su liberación, las mujeres, vestidas de blanco, marchaban todos los domingos por las calles de La Habana, pese a la prohibición impuesta por el gobierno a protestas y manifestaciones.

Después de la liberación de sus allegados, las Damas de Blanco siguen marchando para exigir la suspensión de sus condenas y llamar la atención de la comunidad internacional sobre la situación de otros disidentes encarcelados en Cuba.