Sorpresa en elección de Bremen, gana la abstención

La abstención se colocó en forma indisputable a la cabeza en las elecciones en Bremen y todo parece indicar que si bien el Partido Socialdemócrata tiene la delantera, es considerado el peor resultado en la historia en esa ciudad alemana.

El Partido Socialdemócrata (SPD) recaudó el 32.5 por ciento de los votos, el Partido Verde 15.5 por ciento, la Unión Demócrata Cristiana (CDU) 23.2 por ciento, el partido La Izquierda 9.5 por ciento, el Partido Liberal 6.5 por ciento y Alternativa para Alemania 5.0 por ciento.

La agrupación Bürger in Wut (Ciudadanos indignados, BIW), recibió el 3.0 por ciento de los votos, pero los resultados pueden cambiar en el transcurso de las próximas horas.

De acuerdo con sondeos de opinión, el 67 por ciento de los abstencionistas declaró que los políticos solo persiguen su propio beneficio, mientras que el 58 por ciento apuntó que ninguno de los partidos representan sus intereses como elector.

El 46 por ciento declaró que no votar fue una decisión consciente para demostrar su descontento y el 40 por ciento declaró que ya todo el mundo sabe cuál va a ser el resultado.

El candidato del Partido Socialdemócrata en Bremen y alcalde de la ciudad-estado, Jens Böhrnsen, declaró que cuando se dieron a conocer las proyecciones de la votación de que había sido "una amarga jornada electoral", su partido registró el peor resultado histórico.

El SPD permanecerá, sin embargo, en el poder, aunque la coalición de gobierno con el Partido Verde está en riesgo debido al bajo resultado que también obtuvo ese instituto político. En cambio, los partidos Unión Demócrata Cristiana y el Liberal festejan avances.

Todos los sondeos apuntaban a que no habría grandes sorpresas: la ciudad-estado de Berlín ya esperaba la reedición de su actual gobierno regional integrado por socialdemócratas y Verdes con el actual alcalde Jens Böhrnsen al frente, tras las elecciones al parlamento regional que celebran en el país.

Alrededor de medio millón de alemanes, incluyendo jóvenes de 16 y 17 años, estaban convocados a las urnas para elegir el Parlamento del estado federado más pequeño después de Hamburgo, en las segundas y últimas elecciones regionales que se celebran este año en Alemania.

En total, 11 partidos compiten por los 83 escaños regionales a pesar de que el estado lleva ocho años gobernado de una coalición de SPD y Verdes y contar con un endeudamiento, que asciende a 20 mil millones de euros.

Además tienen problemas de saneamiento y fuertes recortes, por lo que no se espera un cambio de tendencia en el considerado "último feudo socialdemócrata". Desde 1945 el SPD, de forma continua, ha puesto a miembro de su partido al frente del estado federado.

Un reciente sondeo encargado por la televisión pública alemana otorga el 37 por ciento de la intención de voto al SPD, ligeramente por debajo del 38.6 obtenido en los últimos comicios regionales de 2011.

Le siguen la Unión Democristiana (CDU) de la canciller federal Angela Merkel con el 22 por ciento de los apoyos -que ganaría casi dos puntos frente al 20.4 por ciento frente a la última cita electoral.

Todo ello pese a que la propia Merkel exhortó a un cambio político en Bremen. "La coalición roji-verde ha estado muy cómoda en este Ayuntamiento", dijo durante una visita el pasado jueves a la ciudad.

"Quizá Bremen se administra de forma muy cómoda, pero aquí no se hace nada", criticó. Los cambios serán sólo posibles con un gobierno de su partido, la CDU.

Merkel prometió ayuda financiera al endeudado estado pero exigió que Bremen trabaje para resolver sus problemas.

Sin embargo, la preocupación es el alejamiento de la política de los electores ya que la participación continúa un descenso desde los años 90 y en los últimos comicios regionales sólo votó el 55.5 por ciento, el dato más bajo desde 1947.

Sin embargo, el alcalde Böhrnsen espera una gran participación en los comicios de este domingo. "La democracia necesita demócratas que participen, la democracia no es un evento para espectadores".

De la misma opinión es Karoline Linnert, la candidata de los Verdes, que es consciente de que su partido no obtendrá los resultados de 2011, cuando se hizo con el 22.5 por ciento de los votos.

"Sería demasiado ambicioso. Pero nos gustaría llegar al 20 por ciento y poder tener tres puestos de senadores", señaló recientemente, pero según las últimas encuestas le otorgan un 16 por ciento.

Las dudas de que estos comicios están en los resultados del resto de partidos, que deben superar una barrera del 5.0 por ciento para lograr representación en el parlamento regional.

Según el último sondeo de la ARD, La Izquierda, con Kristina Vogt al frente, lo logrará con el 8.0 por ciento de los votos, frente al ajustado 5.6 por ciento de las últimas elecciones.

El Partido Liberal FDP, sumido en una gran crisis y al borde de la desaparición en muchos estados, podría volver a tener representación parlamentaria al hacerse con un 6.0 por ciento de los apoyos, frente al 2.4 por ciento de los últimos comicios. En esta ocasión eligió a la empresaria independiente Lencke Steiner para encabezar su lista.

El euroescéptico Alternativa para Alemania (AfD), con Christian Schäfer al frente, también podría conseguir su entrada en el parlamento con un ajustadísimo 5.0 por ciento.

La agrupación Bürger in Wut (Ciudadanos indignados, BIW), que pese a no lograr el 5.0 por ciento en los últimos comicios está representado en el Parlamento regional debido a que se lo permite el sistema electoral vigente, obtendría un 3.0 por ciento, frente al 3.7 de las últimas elecciones.

Esa ley especial permite la representación de partidos y coaliciones menores en el parlamento regional al permitirles entrar si superan la barrera del 5.0 por ciento o en Bremen o en Bremerhaven, las dos grandes ciudades. BIW logró entrar en 2007 al superar esa barrera en Bremerhaven.

El sistema electoral en Bremen es complicado: desde 2011 cada elector tiene cinco votos que repartir entre candidatos o partidos como lo desee. La dificultad hizo que en los últimos comicios tuvieran que anularse el 3.3 por ciento de las papeletas por haber sido rellenadas de forma incorrecta.

En definitiva, nada parece que vaya a cambiar en Bremen; según los sondeos, en el caso de una elección directa del alcalde, Jens Böhrsen se haría con el 59 por ciento de los votos, frente al 16 por ciento que preferiría a la candidata del la CDU, Elisabeth Motschmann.

El 50 por ciento de los encuestados defiende además una coalición de socialdemócratas y verdes, frente al 40 por ciento que avala una gran coalición el SPD con la CDU.