Los bosques son clave para combatir hambre en el mundo

Los bosques son esenciales para la seguridad alimentaria y ofrecen una de las claves para ayudar a combatir el hambre que padece una de cada nueve personas en el mundo, de acuerdo con un informe difundido hoy en la ONU.

Elaborado por la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), el informe destacó que los bosques son una de las claves para mejorar la nutrición y contribuir al sustento de los hambrientos, en especial cuando los límites del crecimiento agropecuario son cada vez más evidentes.

Titulado "La contribución de los bosques, árboles y paisajes a la seguridad alimentaria y la nutrición", el documento subrayó también la necesidad de que los grupos más vulnerables de la sociedad tengan acceso seguro a los alimentos del bosque.

Asentó que por ahora más de mil millones de personas en el mundo, o una de cada seis, dependen de los bosques y de los árboles para obtener una dieta balanceada, así como para generar ingresos económicos sustentables.

Christoph Wildburger, coordinador del panel de expertos del IUFRO, subrayó que la producción a gran escala de cultivos es altamente vulnerable a los cambios cada vez más frecuentes en el clima, por lo que la agricultura basada en los árboles tiene mayor resistencia a estos desastres.

"Sabemos que los bosques juegan un papel clave en mitigar los efectos del cambio climático. Este informe deja muy claro que también juegan un papel en aliviar el hambre y en mejorar la nutrición", indicó Wildburger.

El informe resaltó ejemplos de la riqueza de los alimentos del bosque y de su abundancia de proteínas, vitaminas y otros nutrientes.

Las semillas secas de África y las nueces de India (anacardos) crudas tienen igual o más hierro que la carne de pollo. Asimismo, la carne de animales salvaje, el pescado y los insectos son fuentes económicas de proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Los bosques además son esenciales para proveer de leña y carbón, que aún son usados por dos mil 400 millones de hogares como fuente de energía para cocinar y calentarse.

Estos ecosistemas ofrecen también innumerables servicios, como albergar abejas y otros insectos polinizadores esenciales para la producción de cultivos; generar alimentos para los animales forrajeros que dan leche y carne; y albergar ríos donde se practique la pesca.

"El informe revela impresionantes ejemplos de cómo los bosques y los árboles pueden complementar la producción agrícola y contribuir a los ingresos de las personas, en especial en las regiones más vulnerables del mundo", explicó Bhaskar Vira, co-autor del documento.