Investigadores analizan efecto de fármaco a nivel neuronal

Investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) estudian los efectos que genera, a largo plazo, el clobenzorex, fármaco empleado para tratar la obesidad mórbida.

En un comunicado, agregó que los investigadores del Laboratorio de Neurofarmacología determinarán si por el parecido con la anfetamina, el clobenzorex puede producir farmacodependencia, además de daño neuronal.

Aleidy Patricio Martínez, estudiante del doctorado en Ciencias Químicas en el área de Bioquímica y Biología Molecular, quien participa en esta investigación dijo que se ha demostrado que el consumo crónico induce daños tóxicos sobre las habilidades motoras de los animales con los que experimenta.

Indicó que después de un largo periodo de consumo, los pacientes se mueven menos y con mayor dificultad; a nivel celular, se produce disminución de tirosina hidroxilasa, encima encargada de la síntesis de dopamina, un neurotransmisor de gran importancia.

El clobenzorex es un medicamento que se utiliza como supresor del apetito en pacientes que tienen obesidad mórbida, aquellas personas con un índice de masa corporal superior a 40.

El investigador de la BUAP resaltó que el uso del clobenzorex debe ser muy riguroso y bajo la observación de un especialista.

"La asociación que se ha hecho hasta el momento es que el consumo de este fármaco, el clobenzorex, puede tener repercusiones como muerte neuronal, daños a nivel motor y cognitivo, lo que a su vez provoca la inexistencia de un buen proceso de aprendizaje y memoria", dijo.

Por su parte, Daniel Limón Pérez de León, líder del grupo de investigadores puntualizó que diversos estudios han demostrado que una sola dosis de anfetamina puede inducir una muerte neuronal.

Dijo que el método de trabajo consiste en administrar por largos periodos diferentes dosis del medicamento a ratas de experimentación, luego llevarlo a pruebas para conocer qué efectos se producen a nivel conductual y neuronal.

"Los resultados demostraron que debido al consumo crónico se provocaron daños tóxicos en las habilidades motoras de estos animales, es decir, se movían cada vez menos y con mayor dificultad.

Además, a nivel celular se producía la disminución de tirosina hidroxilasa, que es una encima encargada de la síntesis de dopamina, un neurotransmisor muy importante", explicó.

El especialista mencionó que la dopamina sirve para que los seres vivos puedan moverse, y es indispensable para diversas actividades motoras, como escribir, en tanto que a nivel cerebral es importante porque sus funciones están relacionadas con las emociones y el apetito.

"En las personas con obesidad mórbida, el fármaco actúa como un anorexigénico y al parecer tiene un efecto sobre la región del hipotálamo lateral que está relacionado con el consumo del alimento, sin embargo, tras la disminución de peso, el clobenzorex puede generar adicción", argumentó.

Limón Pérez de León aseguró que estas mismas pruebas han aportado información sobre un posible cambio a nivel genético, debido a un incremento en la expresión del factor de transcripción FosB, proteína encargada de coordinar y regular la expresión génica.