Desequilibrio en microbiota intestinal puede causar obesidad

La población mexicana actualmente está más expuesta a la obesidad y otras enfermedades debido a la reducción en el consumo de lácteos, grasas buenas, alimentos funcionales y bacterias positivas.

Esta situación, sumada al abuso de antibióticos, debilita la microbiota intestinal (antes flora intestinal) y el nivel de defensa del sistema inmunológico disminuye de manera importante, indicaron especialistas en el tema.

En el primer simposio "Iniciativa para una dieta correcta: efectos del yogur en la salud", indicaron que es necesario volver los ojos hacia productos ancestrales como la chía y el nopal, hacer a un lado el mito de que los lácteos inflaman o suben de peso, así como no exagerar en la higiene.

La maestra en ciencias de la nutrición por la Universidad de Wisconsin, Nimbe Torres, manifestó que la obesidad tiene su origen en la genética, la dieta y las porciones de alimentos, los antibióticos y los cambios en la microbiota intestinal.

Las alteraciones en la microbiota intestinal puede llevar a enfermedades como el síndrome de colon irritable y la colitis.

Mencionó que la obesidad se define como un estado crónico de inflamación, y por ello el desequilibrio de las bacterias buenas es un tema importante que debe tratarse ante la epidemia de obesidad y diabetes que enfrentan México y casi todo el mundo.

Manifestó que entre los alimentos funcionales están la avena, el yogur y el nopal, este último se estudia para demostrar todos sus beneficios.

También están los prebióticos (plátano, ajo y cebolla, entre otros), así como los antioxidantes, la fibra soluble que aporta valor nutricional y reducen riesgos a la salud.

A su vez, la maestra e investigadora en salud pública por el Instituto de Salud Carlos III, María del Carmen Sayón, subrayó que en un estudio se dio seguimiento a cientos de hombres y mujeres con grado universitario que consumen yogur de manera cotidiana y otros que no lo acostumbran.

Explicó que al ser el yogur un alimento de leche fermentada, contiene bacterias vivas que contribuyen a aumentar y mantener la microbiota intestinal y eso ayuda a eliminar grasa.

Destacó que en el estudio que sigue abierto, se observó que quienes consumen entre cinco y siete veces a la semana dicho producto derivado de la leche, no importa si es entero o ligh, pueden tener un mejor control del peso y menor riesgo de síndrome metabólico.

"En algunos casos la probabilidad de subir de peso corporal se ha reducido 40 por ciento porque las bacterias buenas ayudan a la digestión y asimilación de nutrientes", señaló.

Mientras que Francisco Guarner, jefe de la sección de servicio del aparato digestivo del Hospital Vall D'Hebron de Barcelona, España, expresó que el abuso en los antibióticos genera que las bacterias buenas mueran junto a las malas y debilitan el sistema inmunológico.

Indicó que cuando el organismo no tiene como defenderse de las bacterias patógenas, las personas se enferman o empiezan con problemas de sobrepeso y obesidad.

La excesiva higiene también baja el sistema inmunológico, pues un estudio elaborado en Suecia demostró que las familias que lavan la vajilla en máquina son más propensas a padecer rinitis alérgica y asma.

"Cuando los platos se meten a la lavavajillas el agua tiene temperaturas muy fuertes que matan las bacterias, cuando se lava a mano sobreviven bacterias y esas generan que el cuerpo vaya produciendo sus propias bacterias, si todo lo queremos inmunizar no permitimos crear defensas", añadió.