IMSS afirma que el ultrasonido previene riesgos en embarazo

A partir del primer trimestre de embarazo, es recomendable que la mujer se someta a una primera ecosonografía, a fin de conocer las condiciones en las que se desarrolla el embarazo y verificar la adecuada evolución del feto.

El director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 88 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Juan Ignacio Godínez Morales, reiteró que la mejor etapa para realizar un ultrasonido es el primer trimestre.

El también experto en ecosonografía obstétrica, indicó que en el primer trimestre es cuando son muy precisas las medidas anatómicas del feto, como longitud, cráneo-caudal (hasta el coxis) y se puede determinar la edad gestacional, con un mínimo margen de error.

Detalló que existen dos vías para realizar la ecosonografía obstétrica, en principio, la transabdominal que se lleva a cabo, aplicando un gel especial sobre la piel de la mujer y un transductor semejante a la forma de un "desodorante de bolita".

Está la vía vaginal que se examina con un transductor o dispositivo alargado, con el fin de poder hacer observaciones más nítidas, en especial en las primeras semanas de embarazo.

En ese lapso, se le pide a la embarazada acudir a realizarse el análisis con su vejiga llena, por lo tanto, uno de los requisitos es la ingesta de agua, previo a la realización del estudio.

Una segunda ecosonografía, dijo, estaría indicada entre el segundo y tercer trimestres de gestación, descartó que la realización de este estudio implique un riesgo para el producto y aclaró que no implica la utilización de algún tipo de radiación.

Señaló que los equipos regulares con los que cuenta el IMSS, ofrecen imágenes de calidad que permiten apreciar la anatomía fetal ampliamente, además de detectar posibles anomalías congénitas o situaciones en las que se requiere una intervención inmediata, para disminuir el riesgo de morbilidad y mortalidad materno fetal.

Godínez Morales añadió que mediante el ultrasonido es posible identificar si se trata de uno o más productos en gestación, a partir de la cuarta a sexta semana del embarazo, así como el sexo del bebé entre la semana 18 y 20.

Enfatizó en la importancia de que la mujer acuda a sus citas de control prenatal, así como para la realización de sus estudios de ultrasonido y otros complementarios como los laboratoriales.

Recordó que entre los riesgos que pueden identificarse mediante el eco obstétrico figuran malformaciones congénitas, variedades de posición del feto, alteraciones del líquido amniótico, trastornos del crecimiento.

Además de algunas anomalías anatómicas en el útero, miomas, hematomas, afectaciones en ovarios y vejiga, así como otras irregularidades en la placenta como inmadurez, desprendimiento o inserción anómala.