Restos de la nave rusa Progress caerán el 9 de mayo en el Atlántico

Los restos del carguero ruso Progress M-27M, que orbita fuera de control desde hace una semana, probablemente caerán el próximo 9 de mayo en el Atlántico, según cálculos realizados por expertos de las agencias espaciales rusas y estadunidenses.

Si la nave espacial, que pesa más de siete toneladas, mantiene su actual trayectoria, la mayor parte del carguero se desintegrará dentro de un par de días al entrar en la atmósfera terrestre, aseguraron los especialistas.

Sin embargo, las piezas de titanio y acero inoxidable no se fundirán y caerán al Atlántico el próximo sábado alrededor de las 17:30 horas GMT a unos mil 600 kilómetros al este de Cuba, según los cálculos de los expertos.

El Progress gira fuertemente sobre su propio eje, por lo que no está descartado que cambie su trayectoria.

Estos nuevos cálculos retrasan las fechas iniciales que barajaba la agencia espacial rusa Roscosmos y que estimaban la caída de la nave a la Tierra entre este 5 y 7 de mayo.

El carguero, con casi 2.5 toneladas de suministros para la Estación Espacial Internacional (EEI), fue lanzado el pasado 28 de abril desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán, pero se situó en una órbita erronea y dejara de enviar datos a la Tierra.

Después de varios intentos fallidos por recuperar el control de la Progress, los técnicos rusos observaron que el carguero giraba a gran velocidad sobre su propio eje, imposibilitando cualquier intento de maniobrar para acercarse y acoplarse a la EEI.

Como consecuencia, el carguero comenzó a caer a la Tierra de manera descontrolada desde la órbita donde se había colocado.

Por ahora, la actual tripulación de la EEI -tres astronautas rusos, dos estadunidenses y una italiana- cuenta a bordo con suministros suficientes, incluido combustible, agua, alimentos y oxígeno, para continuar con normalidad su vida en el espacio.