Música de Mozart y Villa-Lobos ofrecerá Cuarteto Latinoamericano

De vuelta a sus orígenes, los integrantes del Cuarteto Latinoamericano ofrecerán mañana un recital especial en el vestíbulo del Conservatorio Nacional de Música (CNM), de donde son egresados y donde ahora, un par de ellos son docentes.

El programa estará conformado por el "Cuarteto de la Caza", de Wolfgang Amadeus Mozart, que al inicio deja escuchar unos llamados de corno o trompeta que se utilizaban en la antigüedad cuando se salía de caza.

La segunda parte interpretarán el "Cuarteto núm. 11", de Heitor Villa-Lobos, uno de los autores más importantes de la música de concierto brasileña.

Esta obra es parte de los 17 cuartetos del compositor, los cuales hemos grabado y tocaremos en Colombia del 12 al 22 de mayo, en cinco conciertos, detalló Álvaro Bitrán, violonchelista de la agrupación.

En declaraciones al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) recordó que esta obra de Villa-Lobos fue creada en su etapa madura, en la que compuso sus cuartetos más sofisticados.

"Los primeros son más sencillos, mientras que en los últimos regresó a un neoclasicismo. En esta pieza, creemos, expresó sus ideas más complejas, siempre con un lenguaje atractivo y muy bien escrito para las cuerdas", opinó.

Bitrán añadió que es un concierto especial porque el Conservatorio Nacional de Música ha jugado una parte fundamental en la vida de cada uno de los integrantes del Cuarteto Latinoamericano.

"Todos somos egresados del Conservatorio, y actualmente Aarón y yo somos docentes. Es nuestra alma mater... nosotros llegamos de Chile y nos formamos en el Conservatorio".

En el caso del maestro Javier Montiel, otro de sus integrantes, recordó que él y sus hermanas estudiaron aquí, y sus padres fueron maestros.

"Aquí nos conocimos, ya que Javier era compañero nuestro en clase. Le tenemos un gran aprecio al Conservatorio, que es una de las instituciones más importantes en la formación de músicos en la historia de México.

De aquí han salido los mejores del país, como Silvestre Revueltas, Eduardo Mata, José Pablo Moncayo y Mario Lavista. Es un honor formar parte de su plantilla pedagógica, aseguró.

"Tengo en la memoria y el corazón muchas anécdotas y vivencias en el Conservatorio, pero especialmente recuerdo que tenía al fondo unas canchas de futbol donde todos nos juntábamos para jugar, hasta el maestro Eduardo Mata.

"Era una época muy divertida. Luego de largos ensayos con la orquesta, nos íbamos todos al futbol y ahí no había ni primer atril ni segundo. La idea era darnos todos contra todos a las patadas", concluyó.