Corte de Burundi autoriza candidatura de presidente pese a protestas

El Tribunal Constitucional de Burundi autorizó hoy al presidente Pierre Nkurunziza presentar su candidatura a las próximas elecciones para buscar un tercer mandato presidencial, fallo que la oposición calificó como un "golpe de Estado".

"La renovación del mandato presidencial por sufragio universal directo por cinco años no está en contra de la Constitución de Burundi del 18 de marzo de 2005, informó la corte constitucional en un comunicado divulgado por medios internacionales.

La oposición de Burundi calificó el fallo del tribunal como "un golpe de Estado", pues rechaza que Nkurunziza vuelva a presentarse porque la Constitución limita a dos el número de mandatos, que según el texto debe ser elegido por sufragio universal directo.

"La nominación de Nkurunziza básicamente mata los acuerdos de paz de Arusha (que pusieron fin a las heridas abiertas de la guerra civil que sacudió el país entre 1993 y 2005)", dijo Leonce Ngendakumana, líder de la opositora Alianza Democrática por el Cambio.

Sin embargo, el partido gobernante de Burundi, el Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD), argumenta que Nkurunziza puede aspirar a un tercer mandato porque la primera vez que fue nombrado presidente, en 2005, fue elegido por el Parlamento, es decir por sufragio indirecto.

Tras conocerse la decisión del tribunal, los manifestantes volvieron este martes a salir a las calles, sin embargo fueron dispersados por la policía con gases lacrimógenos y tiros al aire, en particular los que marchaban cerca de la embajada de Estados Unidos.

En la última semana, al menos 13 personas han muerto y más de 60 resultado heridas en las protestas contra el mandatario, que se han tornado violentas, según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

La candidatura del mandatario hutu ha suscitado el temor entre grandes sectores de la población burundesa, que apenas hace una década salió de una guerra civil, por lo que miembros de la oposición y familias tutsis han comenzado a dejar el país.

Según el gobierno de Ruanda, desde principios del mes de abril, al menos 21 mil personas, en su mayoría mujeres y niños, han cruzado desde el país vecino, ante las amenazas de violencia que se ciernen sobre las elecciones del próximo 26 de junio.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha pedido que los comicios se celebren de forma creíble, ya que "es responsabilidad del gobierno garantizar que la oposición y sus dirigentes puedan participar plenamente en el proceso electoral".