Alemania enfrenta la huelga de trenes más larga de su historia

Millones de viajeros se vieron afectados en Alemania por una huelga de trenes que comenzó hoy y se prolongará hasta el domingo, mientras la canciller federal, Angela Merkel, insistió en la necesidad de llegar a un acuerdo.

El Sindicato de Maquinistas Alemanes (GDL, por sus siglas en alemán) demanda que se reconozca el derecho de representar a mayores áreas de servicios de la empresa Ferrocarriles Alemanes, así como incrementos salariales del 5.0 por ciento y una hora menos de trabajo a la semana.

Se trata del paro ferroviario más largo de la historia de los Ferrocarriles Alemanes, y el GDL llamó a sus miembros a secundar la huelga hasta el próximo domingo. Este es el octavo paro convocado por el sindicato en los últimos nueve meses.

El origen del conflicto es la negociación del convenio colectivo, que se ha convertido en una lucha de poder por parte del sindicato.

Por su parte, la canciller federal alemana aseguró que el paro se había convertido en un conflicto e insistió en la necesidad de llegar a un acuerdo.

Según un estudio, en días de huelga, el tiempo de uso de los automóviles aumenta en un 15 por ciento, mientras el número de accidentes un 14 por ciento y de heridos un 20 por ciento.

Asimismo, se incrementa en un 14 por ciento la contaminación del aire y el número de niños ingresados por problemas respiratorios en un 11 por ciento.

La convocatoria de huelgas no provoca solo malestar entre los viajeros sino que tiene consecuencias negativas en muchos ámbitos de la sociedad.

Realizado por el Instituto IFO y la Universidad alemana de Passau, el análisis fue hecho en cinco ciudades del país (Berlín, Hamburgo, Múnich, Colonia y Frankfurt) tomando como base 71 huelgas que tuvieron lugar entre 2002 y 2011.

Los tiempos de viaje de ida y vuelta al trabajo se prolongan de media un 9.3 por ciento cuando se producen paros. Solo una huelga de un día provocó un aumento de los tiempos de viaje de 91 mil 700 horas o dos mil 294 semanas de trabajo, lo que supone un costo de alrededor de 4.8 millones de euros.

Este importe supone cuatro veces más que los ingresos medios que dejó de ganar la empresa de transporte en un día de huelga, que se calcula que ascienden a 1.2 millones de euros.

En total, la pérdida de tiempo en las 71 huelgas examinadas se corresponde con unas pérdidas de 338.6 millones de euros.

La empresa Ferrocarriles Alemanes prestará servicios mínimos, durante estos días. Uno de cada tres trenes de larga distancia circulará y en el transporte regional se calcula ofrezcan desde 15 a un 60 por ciento de la oferta habitual.

"Sabemos que los viajeros no están en la plataforma esperando con entusiasmo y aplausos", dijo el jefe del sindicato GDL, Claus Weselsky.

El lunes la huelga se inició pero únicamente en el transporte de mercancías, sin afectar directamente a los millones de pasajeros que en Alemania utilizan el transporte ferroviario a diario para acudir a su trabajo o para moverse de una punta a otra del país.

En una entrevista en la televisión pública ZDF, Claus Weselsky rechazó la intención de acudir a la vía del arbitraje. "Se trata de los derechos constitucionales garantizados de los miembros del sindicato, no podemos abolir los derechos fundamentales".

Insinuó la posibilidad de realizar más huelgas en el futuro. "Si la dirección de los Ferrocarriles nos mira de forma indiferente, como haciendo burla de quienes secundan la huelga, entonces los miembros del sindicato querremos seguir castigando".

Weselsky rechazó las críticas y aseguró que la huelga es legal y proporcionada después de que la empresa lo acusó de poner en marcha una táctica dilatoria.

Varios políticos de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel se mostraron partidarios de acudir a un arbitraje obligatorio.

En este sentido se manifestó el representante de la Unión, Michael Fuchs, quien apuesta por un procedimiento de conciliación obligatorio en el transporte ferroviario y aéreo.

"Antes de que comience la huelga, las partes deben comunicarse entre sí como adultos. Un líder sindical juega con cientos de miles de viajeros de ferrocarril al gato y al ratón", dijo en declaraciones al diario Bild.