Denuncia AI "crímenes contra la humanidad" en ciudad siria de Alepo

Amnistía Internacional (AI) denunció hoy los "horribles" crímenes de guerra y otros abusos contra los derechos humanos cometidos por las fuerzas sirias y los grupos armados contra los civiles en Alepo, la ciudad más poblada de Siria.

En su informe titulado "La muerte está por todas partes: Crímenes de guerra y abusos contra los derechos humanos en Alepo", AI asegura que algunas de las operaciones del régimen y de los rebeldes en Alepo constituyen "crímenes contra la humanidad".

Los civiles, según el reporte, se ven obligados a vivir bajo tierra por los continuos ataques aéreos con bombas de barril que realizan las fuerzas sirias sobre los barrios de Alepo en poder de la oposición.

Por ello, varios hospitales y escuelas han establecido una serie de refugios subterráneos para huir de la destrucción de estas bombas.

Según AI, ese tipo de bombas lanzadas por helicópteros sirios mataron a más de tres mil civiles el año pasado en Alepo, mientras que la cifra asciende a más de 11 mil personas en toda Siria desde 2012.

La organización, con sede en Londres, pide a ambos bandos del conflicto sirio poner fin a los ataques deliberados contra la población civil y dejar de emplear "armas explosivas poco precisas", como las bombas de barril o los morteros, contra zonas pobladas.

Denunció que los grupos armados de la oposición también cometieron en Alepo crímenes de guerra al emplear armas poco precisas -como morteros y cohetes improvisados rellenos de bombonas de gas, denominados "cañones del infierno"- en ataques que mataron al menos a 600 civiles en 2014.

Según los residentes, los ataques de los grupos armados suelen ser "totalmente aleatorios". "Nunca te sientes seguro, jamás. Te puede tocar en cualquier momento", afirmó un residente del barrio de Al Jamaliya.

En su reporte divulgado en su página web, AI documenta también el uso generalizado de la tortura, la detención arbitraria y el secuestro perpetrados tanto por las fuerzas del gobierno como por los grupos armados de oposición.

Además de soportar brutales ataques de ambos bandos, la población de Alepo vive en terribles condiciones y lucha diariamente para conseguir lo más básico, como alimentos, medicinas, agua y electricidad.

El director del Programa Regional para Medio Oriente y el norte de África de AI, Philip Luther, señaló que estos ataques "censurables y constantes", cuyo "punto de mira" es la población civil, constituyen crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Reiteró su llamado al gobierno de poner fin a los arrestos y las detenciones arbitrarios y las desapariciones forzadas, mientras a los grupos armados los exhortó a dejar de secuestrar civiles y tomar rehenes.

Asimismo, solicitó a ambos bandos permitir a las agencias de ayuda humanitaria acceder sin obstáculos a Alepo y a toda Siria.