Enviado de la ONU inicia consultas sobre conflicto en Siria

La ONU ha iniciado una serie de consultas para impulsar el proceso de paz en Siria con casi un centenar de interlocutores, entre ellos representantes del gobierno, de la sociedad civil y de fracciones armadas de la oposición, entre otros.

Las consultas son una iniciativa del enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura, quien dijo que también sostendrá conversaciones sobre el tema con líderes religiosos.

Asimismo, se reunirá por separado con los representantes de las naciones que integran el Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y China) y una veintena de países vecinos y de la región como Irán y Arabia Saudita.

Al ser cuestionado sobre los grupos armados que han sido invitados, subrayó: "Una categoría de mandos ha sido invitada, y no voy a ir más allá de eso".

De Mistura expresó su "determinación" para llevar a cabo estas pláticas como un posible preámbulo para arrancar "un proceso de paz creíble y real", pero aclaró que esta serie de consultas de bajo perfil "no son negociaciones, ni son Ginebra 3".

El enviado especial consideró que este nuevo formato de naturaleza flexible "es indispensable para llegar a la mesa negociadora" y durará cuando menos seis semanas.

Las conversaciones se llevarán a cabo con los embajadores de las misiones diplomáticas de cada país invitado, sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que la delegación que así lo considere asista a la cita con una representación más robusta o de más alto nivel.

El enviado especial dejó bien claras "las reglas del juego", con la prensa, diciendo que "no" anunciará con quién ni cuándo se reunirá, ya que solamente revelará la identidad de sus interlocutores una vez que haya terminado cada sesión.

Con respecto a algunos gobiernos invitados que han sido cuestionados por algunos países que han tenido alguna influencia en el conflicto, De Mistura defendió su "derecho y deber de invitar a quien yo considere que es importante y clave para la solución de este conflicto".

Las consultas se harán basadas en el Comunicado de Ginebra, que cumple tres años de haber sido firmado, el cual subraya la necesidad de una transición política en Siria y la creación de un gobierno en donde todas las facciones estén representadas.

No obstante, reconoció que a la luz de la presencia en el terreno del Estado Islámico (EI) y otros grupos armados terroristas, algunos puntos de dicho comunicado podrían revisarse para hacerlo más "operacional".

Recordó la grave situación de Alepo, donde no cesan los bombardeos del Ejército liderado por el presidente sirio Bashar al-Assad, que ha sido calificada por Amnistía Internacional de "infernal" y el campamento de Yarmouk, donde cerca de 18 mil refugiados palestinos están bajo control del EI.

Incluso a pesar de que este proceso de consultas falle, "la ONU nunca abandonará a los sirios", sostuvo el diplomático en clara referencia del fracaso de Ginebra 1 y 2 y la renuncia de sus dos antecesores Kofi Annan, ex secretario general del organismo, y Lakdar Brahimi.

"Trataré y trataré y seguiré tratando, nunca nos daremos por vencidos" para llevar la paz a Siria, la mayor tragedia humana desde la Segunda Guerra Mundial por la magnitud de la crisis humanitaria y regional que ha ocasionado, dijo el enviado especial.