Manifiesta EUA frustración con China por caso Snowden

La Casa Blanca fustigó hoy a China por ignorar su pedido para extraditar a Edward Snowden y dijo que trabaja con Rusia para lograr su expulsión hacia Estados Unidos.

"Estamos en conversaciones y esperamos que ellos (los rusos) vean las opciones de que disponen para expulsar a Snowden a Estados Unidos a enfrentar la justicia por los crímenes de que está acusado", dijo Jay Carney.

El vocero presidencial dijo que la expectativa de su gobierno descansa en la favorable y creciente historia de las relaciones que han mantenido Estados Unidos y Rusia en temas de seguridad.

"Nuestra cooperación con Rusia se intensifico después de los ataques de Boston y nuestra historia de trabajo con agencias policíacas rusas incluyen el envío de numerosos criminales de regreso a pedido del gobierno de Rusia", explicó.

Snowden, el ex técnico de la agencia nacional de seguridad (NSA) que filtró a la prensa información sobre dos programas de monitoreo electrónico, enfrenta cargos de espionaje y robo de propiedad del gobierno.

El sábado por la noche Snowden voló a Moscú procedente de Hong Kong, luego de que esas autoridades optaron por no cumplimentar una orden de arresto con fines de extradición.

Diversos reportes han indicado que Snowden planeaba volar en las próximas horas a un tercer país, presumiblemente Cuba, después de haber solicitado asilo político a Ecuador.

Cuestionado sobre al paradero de Snowden durante su habitual conferencia de prensa, Carney dijo que "nuestro entendimiento es que él continua aún en Rusia".

Carney evitó precisar si existen contactos con el gobierno del presidente ecuatoriano Rafael Correa para pedir que se niegue el asilo y dijo que el exhorto hecho por su gobierno está dirigido a todos los países por los que Snowden pudiera transitar de forma eventual.

"Estados Unidos ha estado en contacto a través canales diplomáticos y policíacos con países a través de los cuales Snowden pudiera transitar o pudiera servir como destino final", dijo.

Sin embargo, Carney no ocultó el malestar de la administración Obama con los gobiernos de Hong Kong y China por su negativa a atender el pedido de extradición, sugiriendo que ello tendrá un daño en la relación bilateral.

Desestimó la explicación oficial de Hong Kong de que la negativa para atender el pedido de extradición haya girado en torno a aspectos técnicos, indicando que existe igualmente "frustración y decepción" con China por está negativa.

"Creo que cuando se trata de nuestras relaciones con Hong Kong y China, vemos esto como un retroceso en sus esfuerzos para construir confianza mutua", indicó.