Adoptan autoridades brasileñas medidas para reducir protestas

Las autoridades brasileñas adoptaron en las últimas horas varias medidas para intentar reducir las protestas sociales, las cuales llegaron a convocar a un millón de personas la semana pasada, informó hoy el portal Folha de Sao Paulo.

Según el medio brasileño, el gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, anunció este lunes la suspensión en forma definitiva del reajuste del peaje en las carreteras privatizadas, costo que será asumido por la gobernación.

Los peajes en los seis mil kilómetros que tienen las carreteras privatizadas paulistas debían elevarse 6.5 por ciento a partir del 1 de julio próximo, pero el alza fue cancelada este lunes.

Alckmin descartó que la medida sea "populista", porque estudiaban desde hace dos años adoptarla y señaló que "estamos haciendo un trabajo de dos años y medio para contratos de largo plazo" con las 19 concesionarias que se adjudicaron las autopistas.

La autoridad paulista y el alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, anunciaron el miércoles pasado la revocación del aumento de los pasajes de trenes, autobuses y el metro, por lo que este lunes la tarifa volvió a tres reales (unos 1.3 dólares).

Por otra parte, la presidenta brasileña Dilma Rousseff tenía previsto reunirse este lunes con gobernadores y alcaldes de las capitales estatales para analizar la situación del país tras las masivas protestas de la semana pasada.

En forma posterior, la mandataria debía recibir a un grupo de líderes de las manifestaciones, a quienes reiterará que tienen derecho a plantear sus reivindicaciones, pero sin actos vandálicos ni violencia.

"Los manifestantes tienen el derecho y la libertad de cuestionar y criticar, de proponer y exigir cambios, de luchar por más calidad de vida, de defender con pasión sus ideas y propuestas, pero necesitan hacer eso de forma pacífica y ordenada", apuntó Rousseff el pasado viernes.