Regresan a tribunal menor caso de admisión de minorías a universidades

La Suprema Corte de Estados Unidos regresó hoy un caso de cuotas de admisión de minorías a universidades, a un tribunal menor para su reconsideración.

Con una decisión de siete votos a favor y uno en contra, la jueza Ruth Ginsburg fue el único voto de disensión.

La opinión judicial de los ministros señaló que la corte menor cuando escuchó el caso denominado Fisher v. University de Texas, no utilizó el estándar legal conocido como "escrutinio estricto" para valorar el programa de esa universidad.

El escrutinio estricto "no permite a una corte aceptar la aseveración de una escuela de que, su proceso de admisión usa la raza de una manera permisible, sin examinar muy de cerca cómo funciona el proceso en la práctica".

La política de admisión denominada "acción afirmativa" es aplicada en universidades para asegurar la diversidad racial entre su población estudiantil con objeto de evitar discriminación en contra de los afroamericanos.

Sus defensores indican que la medida asegura oportunidad igualitaria a estudiantes con desventajas socioeconómicas.

El caso, llegó a las cortes, luego de que Abigail Fisher, una mujer blanca demandara a la Universidad de Texas en Austin, aduciendo que la institución le negó el ingreso basándose en su raza a pesar de cumplir con los requerimientos académicos.

Analistas consideran que la política "acción afirmativa" peligra a nivel nacional ya que la acción de la corte requerirá a la Universidad de Texas y eventualmente a todas las instituciones, explicar de nuevo porqué necesitan el programa de cuotas raciales y entonces la corte revisaría cuidadosamente esos argumentos.

La institución admite el 75 por ciento de los estudiantes bajo un programa que garantiza la aceptación a los mejores estudiantes de cada preparatoria en Texas, el promedio de Fisher era casi de ese rango.

El resto de los estudiantes evaluados como "estándar", tanto del mismo estado como de otras partes del país, se evalúan para ser aceptados tomando en consideración sus logros académicos así como la raza y la etnicidad.

El programa en la Universidad de Texas ha permitido que en los últimos años el 25 por ciento de los estudiantes de nuevo ingreso sean hispanos y el 6.0 por ciento afroestadunidenses.

La población en Texas está compuesta por 38 por ciento de hispanos y el 12 por ciento de afroestadunidenses.