Previene Bélgica a jóvenes de unirse al combate en Siria

El gobierno de Bélgica lanzó hoy una cartilla sobre cómo ayudar desde el país a la población siria afectada por el conflicto armado en un intento de detener el flujo de jóvenes belgas que siguen uniéndose al combate en la nación árabe.

La iniciativa responde a la alerta lanzada por algunos colegios cuyos alumnos estarían planeando desplazarse a Siria durante las vacaciones de verano, que empiezan en una semana, sin planes de regresar a Bélgica.

Las autoridades nacionales pretenden convencer esas personas que "están indignadas con la situación en Siria y posiblemente se sienten animadas a ir combatir" que hay maneras de ayudar más eficientes que tomar las armas.

"Queremos lanzar un llamado para que este verano los jóvenes, las asociaciones comunitarias, los ciudadanos realicen pequeñas acciones para levantar fondos que serán enviados a organizaciones que trabajan junto a la población de Siria y a los campos de refugiados", explicó la ministra de Interior, Joëlle Milquet.

"Eso es lo que podemos hacer de más utilidad, no yendo al combate, donde uno se convierte en un peso, arriesga su vida y no piensa en su familia", insistió.

El periódico Gazeta de Amberes (Het Gazet van Antwerpen) informó que en las últimas semanas "al menos" otros cinco belgas de las ciudades de Amberes y Vilvorde partieron para Siria con la intención de unirse a las fuerzas rebeldes.

Según el diario, los hombres habrían sido reclutados por la organización radical islamista Sharia4Belgium, clasifica por Europol como grupo terrorista.

El Ministerio del Interior estima entre 80 y 100 el número de belgas que participan en el conflicto sirio.