Ana Clavel censura alimentos chatarra y malos libros de moda

Al hacer una analogía entre comer y leer, la investigadora y escritora Ana Clavel (México, 1961) aseguró hoy que todo depende de cuánto quiera uno nutrirse, aunque "en esta sociedad consumista, interesa más vender comida chatarra que alimentos sanos, y eso aplica a la industria editorial. Qué consumir, es decisión personal".

La experta consideró que lamentablemente, "el grueso del público lector se deja llevar por la idea de que lo que está de moda siempre es bueno o de calidad. Eso pasa hoy día con la novela publicada en 2011 por la británica E. L. James. Es una cosa 'perversita' que no da para más, porque el erotismo es otra cosa muy superior, un género respetable".

Entrevistada por Notimex, Clavel se refirió a "Cincuenta sombras de Grey", una novela de ficción que sucede en Seattle y narra la relación que oscila sin más rigor literario entre bondage/disciplina, dominación/sumisión y sadismo/masoquismo. Se trata de la relación entre una recién graduada, "Anastasia Steele", y el joven magnate "Christian Grey".

"El lector poco orientado por la familia, por las autoridades educativas y por las instancias públicas y gubernamentales que tienen entre sus obligaciones el fomento a la lectura, creen que libros como ese son recomendables sólo por estar de moda y hasta se atreven a decir que lo importante es leer y eso es un error; lo importante es qué se lee", aseguró Clavel.

Explicó que los jóvenes viven etapas formativas en las que están ávidos de crecer física, moral e intelectualmente, "porque poseen la sensibilidad para formarse un criterio, pero si se les inyecta en el estómago comida chatarra y en la cabeza lecturas de esa vil naturaleza, difícilmente van a seguir leyendo libros y nunca llegarán a grandes lectores".

Desde su perspectiva, habría que hacer una encuesta muy fina y seria, porque así como esa gente se deja llevar por la moda, es presa fácil de caer en otras novedades en el cine, la televisión y otros servicios y productos. El interés nacional debe ser que la gente nutra sanamente el cuerpo con alimentos de calidad, y el espíritu con literatura de alta calidad.

Ana Clavel aseguró que es falsa la teoría de que al pueblo se le deben dar cosas fáciles, insustanciales y muchas veces perjudiciales, porque eso pide. "Si a una plantita la acostumbras a vivir con agua y refresco de cola, así va a transcurrir su existencia pero si le das agua pura, vitaminas para jardín, sol y otros cuidados, va a florecer fuerte y sana".

Tras la equivalencia anterior, la entrevistada expresó que la responsabilidad de orientar a los niños y adolescentes sobre las lecturas adecuadas para su edad, madurez e intereses, "es compartida entre autoridades, editoriales, profesores, padres y los mismos lectores, eso, si es que queremos iniciar con el sonado restablecimiento del tejido social".

Consecuentemente, fustigó a los alimentos chatarra y a los malos libros de moda, y abogó porque los niños y adultos "tengan la oportunidad de una vida plena, y se respeten los Derechos Humanos más elementales. Vivimos una era capitalista, de gran consumo, en la que lo que importa es vender, vender y vender, así sea el alma al diablo".

Reconoció que "es feo atacar un libro porque detrás de él hay un trabajo, sobre todo mercadotécnico". Sin embargo, reconoció que comenzó a leer la novela referida con la chica inocente, pobre, y confundida, que se enamora del millonario joven, millonario y perverso. "Es la peor versión de 'La Bella y la Bestia' que he leído, por eso no la terminé".

Finalmente, Clavel subrayó que el imperativo editorial, con su carga de responsabilidad social, "es proporcionar al público lector una buena lectura, no buscar altas ventas".

La maestra en Letras Latinoamericanas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) participará hoy en la mesa de debate "Letras que despiertan los sentidos", con el escritor David Miklos, el teórico del erotismo, Andrés de Luna, y el editor Ramón Córdoba; moderará la sexóloga Irene Moreno.